Un tigre perfectible

Aprovecho el asueto futbolero para pensar un poco en el modus operandi de la directiva felina en los últimos torneos. Sería negligente de mi parte calificar de mala manera la dirigencia de Miguel Ángel Garza, cuando en resultados y profesionalismo el equipo sigue por encima del resto. No obstante, ha habido algunos cambios, y aprovecho el espacio para tratar uno de ellos.

¿Cuándo fue la última vez que un fichaje nos robó el aliento? Entiendo que la vara es alta, y que pocos clubes en el mundo pueden permitirse bombas torneo tras torneo. Sabemos que la plantilla base es buena y que difícilmente se encuentra algo mejor en el mercado. Se alimentó la banca y hasta nos dimos el lujo de prestar elementos interesantes. Sin embargo, hay posiciones en las que seguimos esperanzados a la brillantez de los actuales o al múltiple acomodo de Jesús Dueñas y alguno más. ¿Tan difícil es traer a alguien calado para cubrir los pequeños huecos?

De pronto me da la sensación de que en el seno tigre hay quienes piensan que con esto alcanzará siempre, y que no es necesario reforzar zonas que hoy tenemos cubiertas. Como si Nahuel Guzmán fuera eterno, o no hubiese laterales izquierdos de oficio que puedan mejorar las ofrendas de Jesús y así volverlo una opción más para el medio campo. Como si Chaka Rodriguez fuera inmune a una lesión o baja de juego. La central se medio alimentó con Diego, pero da la impresión de que pudimos ser más ambiciosos. La media de contención está bien con Guido y Carioca, mas a Dueñas lo ocupamos para tanto que no estoy convencido de si podemos o no contar con él para una suerte de relevo. Arriba todo bien.

Tigres sigue siendo uno de los máximos candidatos a quedarse con el título. Línea por línea rebasa a la mayoría, pero eso no debe cegarnos. Se está pensando mucho en el futuro con fichajes como Diente López o Leo Fernández. El propio Carlos Salcedo o Diego Reyes. Están los Quiñones y Lucas Zelarayán. Eso está perfecto, mas en el presente hay detalles perfectibles, y creo que se cuenta con los recursos suficientes para afinarlos. ¿O no?