Así llegó Javier Aquino

Por : @JaimeGarza94

Se concreta la llegada de Diego Reyes al conjunto felino, y hay algunas cosas por mencionar. Partiendo de la obviedad de que cualquier elemento que llegue a sumar es bienvenido, lo cierto es que el ex jugador azulcrema parece estar por debajo de la nomina titular, y no muy por encima de quienes esperan una oportunidad. Una novela con sabor dejavú.

¿Se acuerdan del mercado de verano de 2015? Entonces llegó André-Pierre Gignac y Jurgen Damm. Ya estaban Nahuel Guzmán y el eterno escudo defensivo. Arévalo Ríos y Guido Pizarro. También Rafael Sobis, Damián Álvarez y Joffre Guerrón, que se llevaría el premio como mejor jugador de la Copa, con todo y su ausencia en los 180 finales. Era un deleite armar cuadros a diestra y siniestra. Ricardo Ferreti tenía para hacer y deshacer, cuando se confirmó el fichaje de Javier Aquino. 

Dudo que alguien en su momento se haya emocionado demasiado tras la llegada del oaxaqueño. Entonces lo normal era verlo jugar por la banda derecha, y ahí se tenía a Guerrón y al recién contratado Jurgen Damm, que ilusionaba mucho por su juventud y cualidades mostradas en Pachucha. El negocio parecía innecesario, más de uno lo platicamos. 

¿Qué pasó después? Joffre no tardó en salir del equipo, y Damm batalló más de lo pensado para adueñarse del puesto. Como consecuencia, el carril diestro ha visto desfilar jugadores como Sosa, Valencia o los Quiñones. Por la izquierda, en cambio, Javier lleva rato haciendo las cosas a un muy buen nivel, y el resultado se dio desde el primer partido, ante Internacional de Porto Alegre.

De Javier Aquino se esperaba poco o nada, como hoy de Diego Reyes. La diferencia es que en aquel momento se le otorgó el beneficio de la duda, y hoy a Diego lo condenan como deseando que tropiece. Mejor que Ayala no es, tampoco que Salcedo. ¿Bomba? De ninguna manera. Araujo gustaba más, el propio Kolo. Tigres no parece haber tomado la mejor decisión, y sin embargo, tampoco creo que Diego Reyes esté de más. Incluso reactiva la posibilidad de ver a Tigres con tres en el fondo y dos alas bien abiertas. Un mediocampo sólido y arriba las bestias sueltas. Con Reyes, el anhelado 3-4-3 luce más viable que con Jorge, Purata o Tercero.