Un ídolo francés

Por : @Jdennisv10

Pareciera que fue ayer cuando Tigres oficializaba la llegada de André Pierre Gignac; futbolista francés proveniente del Marsella, equipo emblemático de la Ligue 1 de Francia. Él llegaba con el mérito de haber participado con su selección, además, de jugar el mundial de 2010 en contra de México. Sin embargo, los medios de comunicación no realizarían tanto ruido, aunque André tenía una calidad tremenda por demostrar. 

Gignac ha demostrado 4 años después de su llegada de lo que está hecho, un futbolista capaz de guiar por el buen camino a un equipo en las adversidades más complejas. El francés ha ganado 4 títulos de la Liga Mx en los últimos 4 años, siendo así el equipo más ganador del último lustro. Ha sabido mantener el ritmo durante este tiempo, ha sido respaldado por la directiva con un gran plantel torneo tras torneo, pero sus goles lo han llevado a ser el futbolista más cotizado del campeonato.

Gracias a todos los grandes logros y las fantásticas jugadas creadas, el francés ha hecho que los demás equipos de la liga también quieran tener a su Gignac. Principalmente apostando por delanteros extranjeros, incluso provenientes del viejo continente, pero hasta la fecha André-Pierre sigue siendo ese jugador distinto, el que se ha ganado no sólo a su afición, sino a todo un país.

El jugador de los Tigres poco a poco se ha ido adaptando mejor a una sociedad mexicana muy ardua de conectar. Muy incoherente en sus formas de pensar acerca de lo que significa el fútbol como tal. La pasión por este deporte en México es muy irracional, pero al francés le tocó caer en una de las mejores aficiones, la cual lo respalda jornada tras jornada coreando su nombre a pesar de las bajas de juego. Convirtiéndolo así en un nuevo ídolo.

El amor de los de Monterrey por el hombre de Marsella ha llegado a un punto realmente mágico, algo que parecía una utopía se ha vuelto creíble. Un futbolista a la altura de los máximos referentes del fútbol mexicano se encuentra escribiendo su historia y la del club actualmente. Ser el máximo goleador de la historia de los Universitarios con 33 años es fenomenal. No hay duda de que Gignac se sentaría junto a Cabañas, Benítez y Suazo dentro de los últimos grandes delanteros del país. Además, unos pasos detrás del mítico Cardozo. 

Gignac ha caído de manera exquisita en el fútbol mexicano. En primer lugar, mostrando sus cualidades en el rectángulo verde. Después el agradecimiento no sólo a su afición, sino a las demás también. Todo esto gracias al encariñamiento que sostiene con el pueblo mexicano; características propias de sus valores como persona.

El ex futbolista del Marsella y de la selección 2 veces campeona del mundo (Francia), ha llegado a una madurez que lo ha hecho entender el contexto del fútbol mexicano, lo cual lo ha llevado a ser querido no sólo por su afición, sino por muchas más. El impacto de Gignac ha sido de gran magnitud, de un futbolista que siempre busca ganar y, que cuando no es posible lograrlo, también acepta el perder entendiendo que es solamente un juego. Y que quienes realmente merecen espectáculo son los aficionados; esos que pagan su boleto cada fin de semana.  

Seguramente Gignac terminará siendo el jugador más grande de los Tigres y, además, uno de los más grandes futbolistas que hayan pisado tierras mexicanas. Acabará siendo un jugador que dejará su legado por muchos años y que no será sólo recordado como el ídolo de Nuevo León, sino como uno de los más grandes del balompié mexicano de toda la historia.