Regresar a casa ¿Fracaso si o no?

Dicen que con la misma vara que mides serás medido, pero parece que en nuestra amada Liga MX y sobre todo los medios que la cubren este dicho no es del todo cierto.

Para nadie es extraño que medios nacionales hagan fiesta por el retorno de jugadores mexicanos que estuvieron en el Viejo Continente para fichar por algún club de los llamados “Grandes”, en cambio cuando Tigres se anima a traer de vuelta a algún jugador azteca le llaman “Fracaso” o “Truncar la carrera” algo que si es visto de diferentes maneras no lo es del todo.

Los casos más claros que se acaban de dar en estos meses. Los retornos de Antonio Briseño (Feirense de Portugal) y Guillermo Ochoa (Standard de Liege) nos dicen que ambos podían seguir teniendo aspiraciones para trascender en Europa , pero optaron por la tranquilidad de casa y con dos de los equipos más populares de México (Chivas y América respectivamente).

Sin embargo tenemos el ejemplo claro de Carlos Salcedo, que si bien estaba teniendo continuidad en la Bundesliga decidió volver a la Liga MX y hacerlo con Tigres UANL, el equipo que en la última década puede nombrarse el más grande.

¿La diferencia? La prensa señaló al cuadro felino por haber cortado la carrera de un jugador mexicano en el extranjero, mientras que con “Pollo” y “Paco Memo” alabaron y hasta reconocieron la labor de ambas directivas por traerlos de regreso.

No menospreciamos ambos movimientos. Por el contrario, son para aumentar la calidad de nuestro torneo local, pero ¡O todos coludos o todos rabones!

Los tres jugadores merecen respeto por su decisión y en su determinando momento dicen/Han dicho /dirá el motivo de su traspaso a la Liga MX.

¿O es caso que Tigres comienza a generar incomodidad por lo que provoca el mercado?