Los secretos del 4–3–3

En el duelo contra América, por el trofeo amistoso, Campeón de Campeones, Tigres tuvo una variante táctica, con respecto a lo mostrado el año previo, jugó con un 4-3-3, fue muy evidente no funcionó ofensivamente y aquí te voy a explicar porqué.

  1. El delantero

Bien lo dijo Simeone, “los cuadros se arman a partir del nueve” y Gignac a dejado de ser ese nueve para jugar el 4-3-3. Para que el esquema resalte se necesita de un nueve hiperactivo, que baje, que se salga del área y se asocie con sus interiores y extremos, que los apoye y haga jugar, ya sea a través de técnica y creatividad o despliegue físico.

Gignac ya no tiene esas características, su nivel de sufrimiento (y por ende del equipo) es directamente proporcional a que tan alejado esté del área, por lo que esquemas de ataque que le den un socio son los ideales (que usen dos delanteros o un mediapunta). El ejemplo perfecto de cómo se juega un 4-3-3 lo tuvimos este verano con la selección mexicana y Raúl Jiménez es ideal para esa función.

  • Los interiores

Cómo el nueve tiene una prioridad de apoyo en el 4-3-3, se necesita que los interiores (y alguno de los extremos) sean agresivos y realicen desmarques de ruptura al área y colaboren con una cuota goleadora, ni Zelarayán o Guido hicieron dicho movimiento de una manera constante, se mantenían estáticos en la frontal de área lo cual hace muy sencillo la marca del nueve solitario a la defensa rival.

El ideal es lo que vimos con Guardado, Jonathan y Carlos Rodríguez, a pesar de no ser su característica principal, Tata Martino en poco tiempo los acondicionó para realizar esta tarea a la perfección.

  • Las tareas de los jugadores

En el fútbol el verdadero equilibrio de un cuadro lo da la tasa de tareas, solo hay tres ofensores, apoyo y defensores, los primeros son los más agresivos y  colaboran poco a defender, mientras que los últimos hacen lo contrario, durante la fase ofensiva, permanecen detrás de la línea de balón y los de apoyo colaboran en ambas fases.

En la alineación del domingo pasado se podría argumentar que la mayoría de los jugadores realizaban una función de apoyo, lo cual genera poco movimiento, poca asimetría para crear espacio y desbalance por uno u otro costado. Esto está muy bien si lo único que deseas es mantener la posesión de balón, pero la generación de opciones de gol será generalmente escasa, como se observó.

Creo que esto solo fue adecuación, para dar descanso a los jugadores que recién se incorporan de sus respectivas selecciones y durante el torneo, probablemente veamos los 4-4-2 del año pasado, que también tiene sus detalles, pero ya haré otro artículo al respecto.

Para dudas quejas y o necedades me encuentras en twitter en @SoyMarcosLopez.