Otro semestre perdido para Espericueta

Por : @edtorresr

Pasó otro torneo y Jonathan Espericueta sigue sin alcanzar la expectativa que generó en el 2011. Estuvo un año cedido en Puebla, tras haber paso también un año en Atlético San Luis, y no pudo ser relevante en ese equipo de tabla media o baja.

Durante mucho tiempo llovieron críticas hacia Ricardo Ferretti por no utilizarlo en el primer equipo de Tigres, parecía que estaba asesinado la carrera de uno de los prospectos más grandes del fútbol regiomontano.

Una de las principales razones para no utilizarlo era que pasaba demasiado tiempo en selecciones menores, desde 2011 hasta 2015 tuvo convocatorias para partidos oficiales desde la sub-17 hasta sub-22, pasando allí 33 partidos oficiales, y muchos más en giras amistosas y concentraciones en el CAR, pero con Tigres entrenaba muy poco, y para un equipo tan competitivo si no estás no puedes tener una alta consideración.

“Tuca” no fue el culpable, tal vez tardamos mucho en darnos cuenta que Espericueta no pudo enfocar su calidad y talento en algo específico: ser el mejor mediapunta, ser un lujo como interior, comenzar a jugar por la banda. Hasta ahora no me queda muy claro cuál era su posición, porque la zurda destacaba mucho, sobre todo en balón parado, pero más allá de eso difícilmente entraba dentro del sistema de un equipo.

En la selección una parte importante de la responsabilidad caía en él, pero en un club las situaciones son distintas, porque ya se dejan atrás los procesos formativos y hay que poner en marcha todo lo que eres, no lo que aspiras a ser. La pacienci es distinta, el margen de error es más corto.

Me hubiera gustado que “Esperi” hubiese llegado a ser lo que aparentó. Ser un jugador histórico en Tigres, que le haya ganado a cualquier extranjero en su posición como lo hizo Raúl Jiménez en América o Hirving Lozano en Pachuca, pero el talento no alcanzó.

¿Faltó concentración? ¿Disciplina? Solo él y sus allegados podrán saber eso, pero por ahora es otro torneo donde no hay un futuro prometedor para la perla perdida.