Para cuando vuelvas , Pacho

Por : @JaimeGarza94

Hagamos una columna distinta. Estamos en enero, 2020. Tigres da un torneo a lo Tigres: tras un arranque inconsistente, los de Ricardo hallan sintonía por ahí de la jornada 20 y vaya usted a imaginar hasta dónde llegamos. Que mi arrogancia no nos dé por campeones, que en una de esas lleno de sal el barco.

El lío es, aclaro, el tema de los jugadores. La nómina es gorda, como siempre. Cada vez se vuelve menos sobrado y más necesario el refresco en ciertas posiciones, pues nuestras estrellas obedecen el paso del tiempo y poco a poco les pega en el rendimiento. Hablamos de la delantera y de la media; nuestros volantes y el propio Guzmán se suman a la intriga. Sin embargo, hay una línea que nos pesa citar.

¿Qué vamos a hacer con la defensa?

Porque ahí somos conscientes de que debemos fortalecer sí o sí las bandas, sobre todo la izquierda. Pero… ¿y la central? Imaginemos que la libramos con Salcedo y Ayala. Tuvimos suerte y no precisamos de recambios. En una de esas y nos damos cuenta de que no hay sustitutos de peso, o, quizás descubrimos que ese canterano de apellido raro traía más de lo pensado, o el contratado nos pone en un dilema bárbaro y ya no sabemos si dejarlo a él o respetar a los titulares.

¿Y Pacho?

Habrá quien se anime a preguntar, y todos bajaremos la mirada. Entonces pasarán por nuestras mentes las pinzas puntuales, los cortes de cabeza. El gol marcado el 10 de diciembre y todo aquello que esperamos de él antes de su fatídica lesión.

No sabemos si para entonces te extrañaremos o buscaremos una forma decente de agradecerte y decirte que ya no nos haces falta, porque el fútbol es así; de corta memoria y a veces cruel. Solo espero que el destino no te falle, y a nosotros no nos vuelva tan miserables.

¡Fuerza, Pacho! Que tu regreso sea el mejor.