Lo que necesita Tigres para el Apertura 2019

Por : @JaimeGarza94

Si bien creo que la contratación del uruguayo Fernández dejará más frutos de los esperados, mentiría si les digo que el chico llega en calidad de ‘’bomba’’, con todo y lo subjetivo que sale el término. La pregunta aquí es: ¿Tigres necesita de una?

No. Claro que si las circunstancias te ponen en bandeja de plata a un elemento de alta envergadura, la suma sería recibida con los brazos abiertos. Sin embargo, la mejora que Tigres precisa, va más allá de fichajes rimbombantes o enriquecimiento a la plantilla. Eso, incluso, podría resultar contraproducente, tomando en consideración el exquisito manejo de vestidor que a Ricardo tanto lo caracteriza frente a las figuras. ¿Entonces?

‘’Recuperar, mantener y contagiar’’

Jugadores como Javier Aquino o los Quiñones, vieron mermado su rendimiento en el Clausura 2019, y nuestro funcionamiento colectivo lo reflejó. Es preciso atender sus lesiones y recuperarlos lo antes posible. Son elementos que amplían la baraja ofensiva del equipo, es importante contar con ellos al 100% y no en porcentajes dudosos, que los dibujos se descomponen a la primera.

Muchos seguramente le restarán valor al segundo punto, pero es importante. Y es que si bien es cierto que ésta camada de jugadores no lo ha ganado todo, si ha levantado mucho, sobre todo en el ámbito nacional, que es lo único que disputaremos en el próximo semestre, midiendo como se debe la recién nacida Leagues Cup.

¿Cómo mantener encendidas las aspiraciones? El deber ser me ofrece la posibilidad del bicampeonato como argumento, y aunque no lo descarto, no sé que tanto pueda motivar esto a jugadores como Jurgen Damm, que parece ya no dar para más con los nuestros, o Lucas Zelarayan, que por más juego que da, no acaba por consolidarse dentro del cuadro titular. De los referentes espero la misma hambre de cada seis meses, exceptuando, claro, el año burgués que tuvimos en 2018.

El último punto es un tanto irónico. Por ser el que menos pueda perjudicarnos (en caso de no darse), y, a la vez, el único con licencia suficiente para rayarnos la suerte en un futuro no muy lejano.

Hablo del contagio para los nuevos elementos, tal es el caso de Leo Fernández y alguno que otro que suba a sumarle a la regla. Hay quienes se refieren a esto como el proceso de consolidación, pero acá hablo de otra cosa. En Tigres no basta con consolidarse, debes nacer con el colmillo bien retorcido y la frialdad de quienes llevan años jugando en Primera División. Tigres pide demasiado, sí, por eso es raro que nos funcione una apuesta de tal naturaleza. Pesa poco si nos da, pues Tigres nunca ha vivido de la formación de nuevos jugadores. Sin embargo, cuando nos pega, nos encontramos con bestias como Jesús Dueñas o el propio Piloto Jiménez, previo a las lesiones que le ensuciaron la carrera. El caso de Javier Aquino es similar, pues si bien es verdad que llegó proveniente del viejo continente, la tarea de suplir a un gigante como Damián Álvarez lucía complicada, y la acreditó desde el primer torneo.

Si las figuras del equipo logran contagiarles el hambre, podríamos comenzar a reestructurarnos sin necesidad de sufrir tanto. Por eso digo que este último punto puede pegarnos poco o rayarnos el destino.