Justicia para nuestro capitán

Por : Jaime Garza

Twitter : @JaimeGarza94

La suerte de Guido Pizarro ha sido bastante extraña. Partió del fútbol mexicano en su mejor momento, llegó a un equipo que parecía ofrecerle lo suficiente para romperla previo al mundial y así colarse en la lista final, y sin embargo, las cosas no ocurrieron de la mejor manera.

‘’…el Conde echó moneda al viento y ésta cayó del lado incorrecto. Nunca logró adaptarse al 100% a la aventura europea, y pronto lo tuvimos de regreso…’’

En San Nicolás, fue recibido con los brazos abiertos. El cariño de la gente y un grupo que le ayudó a desplegar su mejor juego, le ponían en bandeja de plata las condiciones ideales para volver a su máximo nivel. No obstante, los primeros partidos fueron complicados, y las criticas no se hicieron esperar.

¿Aburguesado?

La memoria tiene las patas cortas, y a veces pecamos de injustos. En tu ausencia, Rafael Carioca hizo un estupendo trabajo, derrochando una forma distinta de remarla en el mediocampo. Con trazos largos y una que otra caricia para la tribuna, comenzó a ganarse a la gente, empañando un poco tus labores de control y tiempo, siempre necesarias en el dibujo de un partido, no del todo apreciadas.

No tuviste el mejor de los torneos, debemos aceptarlo. El equipo ganaba, pero nuestro capitán -y alguno que otro más- parecía no estar a la altura de un cuadro estelar. Ciertas imprecisiones tuyas, aunadas a desatenciones defensivas, pusieron en apuros a Nahuel Guzmán, quien supo sacarle jugo a los fallos y la hizo de héroe. A pesar de todo, cuando las papas ardían y el barco parecía hundirse, te cambió la suerte. Los pases ‘’intrascendentes’’ a ojo vulgar, se convirtieron en punto de equilibrio ante la adversidad, y, sin darnos cuenta, solidificamos nuestras líneas, materializándolo con un rendimiento del 90% en llaves de vida o muerte. ¿El resultado? Campeones del Clausura 2019.

La moneda fue lanzada una vez más, en esta ocasión, cayó a lo que apostaste. La desafortunada lesión de un colega te sube de última a la convocatoria albiceleste, brindándote una nueva oportunidad para demostrarle al mundo de lo que estás hecho. Como en aquellos escasos partidos con la selección o la noche del gol ante Barcelona, Conde compartirá pasto con los mejores, y la nación tigre debe respaldarlo.

¡Enhorabuena, Pizarro!