A jugar con su nerviosismo

Por : Jaime Garza

Twitter : @JaimeGarza94

Tigres ha enfrentado a Santos Laguna en diversas etapas dentro de la fiesta grande del fútbol mexicano. Curiosamente, siempre hemos tenido el control del partido y del resultado, pero…

Clausura 2012: ¿Es necesario recordar lo qué pasó en aquella trágica noche en la que 5 minutos brillantes de Oribe Peralta -bajo negligencia de Enrique Palos- nos privaron de la primera final regia?

Apertura 2014 (Copa Mx): Tigres convierte un 2-0 a favor en un 4 goles por 2 en un partido repleto de errores. Muy temprano en el encuentro nos pusimos adelante en el marcador, sin embargo, Santos tampoco batalló demasiado en voltearnos las cosas.

Clausura 2015: Tigres llega como súper líder, se encuentra con los de la Comarca Lagunera en Cuartos de Final. En el duelo de ida sacamos un empate a un gol, buen resultado tomando en cuenta el gol como visitante. Para el juego de vuelta, salimos pensando más en los Cuartos de Final de la Copa Libertadores que en finiquitar la llave. Santos nos vence por la mínima diferencia y acabamos fuera.

Clausura 2018: Dicen que el 2-0 es el resultado más engañoso, pero bajo este formato de competencia, cuando lo obtienes en casa, te deja a un gol como visitante para situarte dentro de la siguiente fase. Tigres lo logró en dicho certamen, nos fuimos a Torreón en búsqueda de un solo tanto que lo acabara todo. O al menos eso creímos nosotros, porque los jugadores ni con un hombre de más evitaron que los Guerreros nos empataran en el global y nos enviaran de regreso a casa.

Sé que habrá quién nos mencione la Final del Apertura 2011, en la que pusimos fin a casi 30 años de sequía. Es cierto. Esa la ganamos por buena diferencia, aunque en ciertos momentos los fantasmas se hicieron presentes. No obstante, esta pieza va dedicada a los errores que nos han privado de algunas sonrisas.

Tigres debe aprovechar que los presionados son ellos, que la angustia y el nervio juegan de su lado. Nosotros hemos de salir inteligentes, sabedores de que con uno nos metemos de lleno a la final. Los primeros 45 minutos serán fundamentales, los espacios entran de cambio en la segunda mitad.