El hincha que juega

Por : Jaime Garza

Twitter : @JaimeGarza94

En el fútbol profesional, cada vez es más difícil encontrar elementos románticos que nos trasladen a aquellos días en los que el jugador era un héroe sin capa, todo triunfo era épico y resultaba sencillo ser feliz. Tiempos de sonrisa sincera, un tanto lejos de ambiciones coperas.

Sin embargo, Tigres puede presumir haberle aportado a la plaza una de estas reliquias. Permítanme escribirles de José Rivas: el hincha que juega.

Rivas es ese jugador que encuentra la manera de hacerse notar dentro del terreno de juego. Como defensa central no era el más técnico del mundo, incluso caía en lo rústico. No obstante, su aporte en momentos importantes lo hicieron pilar en distintas épocas portando la amarillo con azul.

José tenía la virtud de llevarse bien con las mallas rivales. En pelota parada cosechó algunos goles, sobre todo en clásicos regiomontanos, siendo uno de los defensas centrales con más anotaciones en la historia de estos juegos. También le tocó marcar en tanda de penales en aquella final contra Pumas, cuidando una técnica en la pegada que le desconocíamos, y dejándonos a todos sin voz en Cuartos de Final frente a Emelec. Como cosa del destino, el veracruzano parecía guardar sus mejores actuaciones para las mejores ocasiones.

Hoy el fútbol parece darle la espalda a un hombre al que podremos reclamarle algunas cosas, mas nunca falta de entrega. Palmera Rivas, a título personal te agradezco por materializar el sueño de muchos, y defender esta casaca desde el rectángulo verde.

Gracias por tanto, José, perdón por tan poco. Algún día nos habremos de encontrar.