El gol imposible

Por  : Jaime Garza

Twitter : @JaimeGarza94

Hace 7 años las cosas eran diferentes. Estábamos en plena reconstrucción, nuestras sonrisas seguían a bajo costo, pues en pleno 2010 aún pensábamos en no descender. En esa gélida noche de diciembre, teníamos 90 minutos para cuidar la ventaja y salir campeones.

“…por tercera vez en nuestra historia, primera vez en el volcán… ¡después de casi 30 años! ¿Qué hice de bueno en 17 primaveras para ser testigo de tan bello momento?…”

Podría hablarles del festejo y el llanto a los cielos tras el silbatazo final. Contarles cómo me viví el penal errado por Lobos y el gol de Oribe, sé que sería buen material. Sin embargo, prefiero quedarme con algo más simple: el gol de Héctor Mancilla.

¿Quién se cree Torres Nilo para sacar el único centro bueno de su vida en tan agónico partido? Cuando los fantasmas reaparecían, cuando creímos que la ventaja numérica no serviría, Jorge la puso en el área, el chileno Mancilla conectó y acabó con mi garganta y mi cerebro. Con mi vida, pues desde entonces ya nada es igual.

Con ese gol ya éramos campeones. No importaba que Santos ocupaba un gol, no habría forma de que lo hiciera. La diosa del juego ya había escrito que esa Copa era nuestra. Hace 7 años, con ese gol imposible, el destino quiso que fuéramos felices después de tanto sufrimiento.