El día más feliz del mundo

Por : Jaime Garza

Twitter : @JaimeGarza94

Me veo tirado en el piso, buscando un último grito. No lo encuentro. La garganta está seca y mi corazón encendido. Lagrimas me empapan el rostro, y en el fondo escucho el silbatazo final. Tigres campeón. En la cancha del Club de Fútbol Monterrey.

Muchas cosas han cambiado desde entonces. Cuando me hice hincha de este equipo, me contaron de penas y pasiones, de dolores y bueno momentos. Mas nadie me dijo que algún día enterraríamos al rival odiado en su cancha y con su gente. Nadie me dijo que seríamos los reyes de Nuevo León.

Por eso no entendí bien la cara de odio del vecino cuando salí a festejar. Iba más allá de la derrota, yo encarnaba su dolor más grande y no lo sabía. Iba perdido en cánticos y besos al cielo, donde mi viejo sonreía y me decía: te dije, enano, que algún día nos la pagarían.

Hoy se cumple un año del día más feliz del mundo. De mi mundo, donde el fútbol es un dios de barro y Tigres mi religión. Hace un año ganamos la sexta. Hace un año desgarramos el cielo. Hace un año aprendí a ser feliz.