¡ El más grande !

¿Cuál ha sido el mejor momento como aficionado de Tigres?… seguro pensaste en tu primera visita al Volcán, en aquel viaje para apoyar al equipo, en aquel gol que dejó un sentimiento imborrable, todos son momentos únicos y valiosos, pero sabes, hay alguien que ese momento más importante lo compartió y lo regaló, fue un momento único, valioso e histórico.

Todos recordamos aquel 10 de diciembre en la cancha del BBVA, todos añoramos aquellos goles de Eduardo Vargas y Francisco Meza, todos recordamos aquella vuelta olímpica, aquel momento en el que terminó el partido… y en medio de todo eso está el capitán Juninho, hizo el gesto de compañerismo más grande en la historia de la institución.

Los campeonatos de Tigres son importantes, todos son iguales, todos costaron sangre, sudor y lágrimas, pero el del Apertura 2017 fue diferente, fue ante el acérrimo rival y en su propia casa ¡Ganamos el partido más importante de la ciudad!… ¿Lo recuerdas?

Pues bueno, vayamos a aquel día del 10 de diciembre, después de ganar se venía lo más importante, el levantar la copa en casa del Monterrey, una imagen inédita y que se quedará para la historia, justo ahí aparece Juninho con un gesto tremendo… se retiró el gafete de capitán y lo cedió a Damián Álvarez, quien ni siquiera estuvo en la banca.

Si. Damián Álvarez es un enano gigante, un histórico de Tigres, del futbol mexicano, ganador de todo, pero Juninho fue el capitán y le valió ser el jugador indicado para levantar la copa, prefirió dejar el momento más sublime en la historia de la institución en otro jugador, eso es más grande que cualquier campeonato.

Juninho hoy se retira desde el sofá de su casa después de un fracaso en el torneo, hoy Juninho dice adiós al futbol, hoy Juninho pasa a la historia de ser capitán a convertirse en una leyenda, hoy Juninho nos da una clara imagen de lo que es el compañerismo, la humildad y el amor al equipo.

Podrán pasar jugadores, venir estrellas, consolidarse elementos, pero Juninho será único, será aquel jugador que dejó sus manos en otro para tocar el cielo en el partido más importante de la institución.

Juninho muchas gracias, gracias por todo, pero sobre todo gracias por una lección de ser un gran ser humano.