La emoción del Clásico Regio sobrepasa el suelo mexicano

Por : Julianne Guimarães

Twitter : @JGuimaraes97

¿Qué sería del fútbol sin clásicos? ¿ Qué sería de Tigres si no existiera Monterrey? Difícil imaginar, pero, ciertamente, seria incompleto, con poquísima emoción.

Y cuando hablamos de emoción, no podemos olvidar del Clásico Regio. El clásico más apasionado del país. Un clásico que, quién esté lejos, siempre consigue sentir de cerca el clima de rivalidad. Y rivalidad no se puede faltar en un juego entre Tigres y Monterrey. Será mucho más que un simple juego de fútbol, será visto como un campeonato aparte, es por eso que podemos sentir en la piel a medida que el día se va acercando.

Igualmente en Brasil, siento esa pasión de rivalidad generada entre las hinchadas. En las redes sociales, las discusiones no pasan desapercibidas. Son provocaciones para todos los lados, inclusive de mi parte (Jejeje!). De hecho, el fútbol es la mayor prueba que hace que las personas se unan sin importase con el género, raza o clase social. Es un deporte que hace a las personas de un país entero comentar del juego del fin de semana en pleno Lunes. Que une a las personas y construye amores y amistades. Esta ultima, felizmente, tuve suerte de construir.

Y hay quién diga que “sólo es fútbol”. Nunca será sólo fútbol. Será siempre fútbol.

Para mí, el fanatismo dentro de un campo surge del clásico, pues son pruebas vivas de que la historia en ese deporte es construida a cada juego, pausadas siempre en la rivalidad que se dan durante décadas.

La figura del equipo rival hace potente el grito de gol, del nudo de la garganta a la alegría atravesada. El fútbol es hecho de enfrentamientos contra otros , el clásico mucho más todavía. Es una rivalidad que no se puede explicar. solamente sentir. El clima de un clásico vive de detalles, sea dentro o fuera del campo. De las eternas discusiones saludables entre amigos en una mesa de un bar, hasta mismo dentro de un estadio. ¿Hermanos? ¿Rivales? ¿Enemigos? ¡Se puede llamar como quiera! Pero usted, hincha de Tigres, sabe como es adorable odiar al equipo rival, aquel mal necesario para el bien del fútbol.

En este domingo, la suerte está con nosotros. A mis amigos hinchas de Monterrey, deseo buena suerte.

¡Adelante, Tigres!