De barrendero a técnico del Tri

Por : Miguel Gurwitz

Muchas cosas quedarán en la historia cuando se hable de Ricardo «Tuca» Ferretti. Su manera de ser, de dirigir, de conceptualizar el futbol, de su método, de sus éxitos y muchísimas cosas más, entre ellas, dos frases que han quedado en la inmortalidad: aquella donde bautizó como “moleros” los partidos que juega la Selección Mexicana en Estados Unidos, y la otra cuando respondió que prefería ser barrendero a entrenador del Tri.

Pero este mundo gira y «Tuca» está por vivir su segunda experiencia como técnico del equipo mexicano.

En fin, más allá del simple contenido anecdótico de las frases, habremos de establecer que tener al Ferretti a bordo de la nave tricolor es siempre una buena noticia tanto en lo deportivo como en el manejo general de la Selección: planes, rivales, métodos de trabajo, etcétera. Me explico: si bien tiene jefes, ninguno de ellos se impone si deportivamente no hay beneficio bajo su óptica, se puede trabajar con él, pero nunca pasando por encima de él. Su palabra es respetada y casi siempre acatada, ese es el poder que ha obtenido tras muchos años de serio y exitoso trabajo en nuestro futbol.

Ya está, dirigirá los amistosos que le restan a la Selección en este 2018: dos en Estados Unidos, dos en México y dos en Europa, pero lo trascendental de estos juegos no serán los resultados ni los convocados, sino lo que pueda hacer la Federación Mexicana de Futbol para convencerlo y que su estadía no sea pasajera, sino duradera, en otras palabras. Menuda tarea, ya que en múltiples ocasiones les ha dicho que no, y a la frase del barrendero le acompañó esta reflexión en 2008: “tengo mis razones, creo que sé de más, si no supiera tanto, a lo mejor pudiera estar interesado”.

En fin, no hay peor lucha que la que no se hace.

Vía | El Financiero