El nuevo rico del Fútbol Mexicano

Por : Jaime Garza

Twitter : @JaimeGarza94

Partiendo del principio de que en el mundo del taco y el balón la riqueza y la pobreza nada tienen que ver con el dinero, entendemos que en esta pieza no trataremos los infinitos recursos de los felinos y la empresa que los representa. Acá hablaremos de fútbol, donde los de amarillo comienzan a codearse con la elite nacional.

Entremos en contexto: Tigres ha ganado más que cualquier otro equipo en lo que va de la década. No sólo eso. También ha cambiado los parámetros de contrataciones a nivel local, trayendo a figuras como André-Pierre o Eduardo Vargas, intentando fichar a otros tantos como Giovinco o Gary Medel. Eso habla bien de una institución comprometida con el éxito.

Sin embargo, como no queriendo -y quizás sin saberlo- el ambiente parece contagiarse de una conformidad disfrazada de soberbia. Hay quienes dicen que ya no hay cómo motivarles, a mí me parece una barbaridad. Este grupo ha ganado mucho, pero aún hay retos a cumplir. Está la deuda internacional como ejemplo más grande, y, ¿por qué no? ser el tercer equipo en la historia de los torneos cortos en hilar dos campeonatos seguidos. Ha habido al menos un par de oportunidades para lograrlo, pero algo pasa. Nuestros jugadores se encargan de que algo pase, o, en su defecto, de que algo que debería de pasar no pase.

El tema del hambre futbolistica es amplio. No es la primera vez que se toca en Tigres, recuerdo que después de perder la final de CONCACAF contra Pachuca muchos lo consideramos. ¿Qué les va a inspirar si a nivel local ya lo ganaron todo? En ese entonces había una deuda pendiente con el vecino, y la chance dorada de pagarles en una tanto dolor, la hizo de motivación.

Hoy vuelve a sonar esa melodía, pero yo no creo que vaya por ahí. A diferencia de otros torneos, a este Tigres si lo siento aburguesado -futbolisticamente hablando- y la muestra clara. Basta con recordar la liguilla pasada. No pretendemos restarle mérito al Santos -que a la postre se coronó- pero hasta ellos saben que Tigres dejó de hacer cosas, dejó de luchar y quien deja de luchar está condenado a fracasar.

Relaciono a Tigres con el nuevo rico, porque al igual que él se encuentra en un trance desconocido. El nuevo rico ve gorda esa cartera acostumbrada al vacío, Tigres encuentra presión a nivel local y nacional cuando antes todo era aplauso, cada gol y triunfo olía a hazaña. Al nuevo rico antes se le discriminaba en cualquier circulo y de pronto se halla con amigos en cualquier esquina, cualquier hijo de la noche pretende volverse su socio y luego lo acribilla. A Tigres le pasa algo similar. Antes era raro que el equipo rescatara algo como visitante, hoy le piden sumar de a tres cada partido, y cuando nos vencen -incluso los grandes- festejan con rencor cada día peor simulado.

Tigres comienza a meterse en un grupo exclusivo de dudosa reputación. Debe ser inteligente, copiarles lo bueno, no lo malo. Dejar de pensar que con la camiseta y los nombres alcanza, es buena manera de aspirar a la grandeza.