Ricardo Ferretti ¿Villano o Héroe incomprendido?

Por : Jaime Garza

Twitter : @JaimeGarza94

Hace unas cuantas semanas traté con mis alumnos el tema de los héroes, falsos héroes, villanos y demás personajes que navegan en medio de la intrascendencia, pero eso sí, con el rol de bondad o maldad bien definido. El más curioso alza la mano, me hace una pregunta que da pie a esta pieza…

-¿Y qué pasa con aquellos personajes que no entran en uno u otro bando?

-Tod..

-mejor dicho, ¿qué pasa con aquellos buenos que actúan como malos porque así es su forma o así los hizo la vida?

De entrada, no pude no sentirme orgulloso por su inquietud. Es verdad. El mundo literario -como la vida- está lleno de elementos de este corte, como también los hay del otro caso: quienes hacen el bien sin afán de hacer el bien. Simplemente porque el guión los llevó a tal situación.

¿Qué tiene que ver esto con el fútbol?

Admito que nunca había arrastrado tanto la pluma para llegar al pasto, a la grada, a la bendita pecosa y algo relacionado con mis benditos Tigres. Pero ya. Hemos llegado. Tuca Ferretti es ese ‘’algo relacionado con mis benditos Tigres’’, por ser el ejemplo perfecto de ese personaje incomprendido. Que la hace de ogro -para muchos- y de mezquino -para otros tantos- porque el éxito lo ha arrastrado hasta ahí.

Hay entrenadores que se casan con la vieja escuela. ‘’Es que cuando jugaba no había tanta táctica ni tecnología. El Fútbol era simple. Bastaba con correr y dejar el alma para ganar. ¿Por qué habría de cambiar? ¡Al carajo! Que todos sean pica piedras’’.

Tuca no es de esos -aunque algunos digan que sí- él más bien entra en la categoría de los perfeccionistas con cierta dosis de incomprensión. Pasa que el hombre hacía esto y aquello con una facilidad bárbara cuando se ganaba la vida como jugador, y hoy que está afuera le parece sencillo exigírselo a los suyos, con todo y que estos puedan o no.

Por eso no lo entienden cuando implora respeten los huecos y cierren jugadas, cuando pide -a gritos ensordecedores- que cuiden la posición y lleven la pelota a buen trance. Porque él respetaba huecos y cerraba jugadas. Porque él cuidaba la posición y arrastraba la pelota a buen trance sin que alguien le gritase.

Ese era Ricardo Ferretti. Ese es el Tuca. Villano para algunos, genio para otros. Incomprendido hasta los bigotes.