A brincar el charco

Hoy inicia el Draft del fútbol mexicano, y aunque la plaza no deja de perderle cariño al morbo, todos sabemos que grandes novedades no encontraremos en el mercado de piernas.

Afuera

Tigres mantendrá la base del equipo. Probablemente enriquezcamos un par de posiciones, mas el 80% estará conformado por los que ya conocemos. La pregunta es: ¿de dónde vendrán esos 2 o 3 elementos que complementarán la plantilla?

Si analizamos los últimos 4 años -que han sido los más exitosos en la historia del club- nos encontramos con un factor en común: somos la primera casa de jugadores extranjeros.

Empezando por Guido Pizarro, Nahuel Guzmán y Joffre Guerron, pasando por Rafael Sobis, André Pierre Gignac, Carioca y Vargas, ejemplificamos como las grandes figuras llegaron sin haber pisado juego mexicano, por ende, como perfectos desconocidos para los rivales, situación que en la actualidad te permite mil ventajas. ¿El resultado? Un Tigres que nunca imaginamos.

Detrás de todo esto está el exquisito trabajo de una directiva que entiende y trabaja de maravilla con el mencionado “proceso de adaptación”. Hace poco André mencionó en una entrevista que lo que más le convenció de la institución es el cobijo que se le da a la familia del jugador incluso antes de firmar con ellos. Esto los hace sentir como en casa, e indirectamente beneficia lo practicado dentro de la cancha.