¿Matrimonio inconcluso?

Por : Jaime Garza

Twitter : @JaimeGarza94

Enner Valencia es uno de los mejores delanteros de la Liga. Sus números lo avalan, y cualidades plurifuncionales le ofrecen argumentos tangibles para probarse y brillar en cualquier club de nuestro balompié. Sin embargo, en San Nicolas aún sigue sin cuajar al 100%, con todo y que en cancha goza de exquisito rendimiento.

Es preciso aclarar que el hombre no solo no es reprochado en las tribunas, sino que hasta ovaciones se ha llevado. No obstante, en charlas de copa o de café se le defiende incluso más a Lucas Zelarayan o Ismael Sosa que a él. A todos nos gusta, mas no embelesa.

¿Por qué?

La semana pasada trabajamos con una pequeña encuesta en nuestras redes sociales. Invitamos al aficionado a decidirse entre Edu Vargas y Enner Valencia, y el chileno arrasó en la opinión de la gente. Entre tantos argumentos, hallamos uno que medio explica la situación.

El menos táctico

Curiosamente lo que le aplaudíamos en su momento a Joffre Guerron, hoy le priva el cariño total a Valencia. Alegamos que el jugador es quien menos colabora en los dibujos del equipo, que imprecisiones o faltas de ideas para trazar balones han culminado en tropiezos o mermado buenas opciones. Le exigimos un poco más de disciplina táctica para defenderlo como lo hacemos con Vargas o André, pero a su vez pedimos al entrenador que ignore en requisito cuando se trata de Lucas.

En conclusión, creo que el matrimonio entre Enner y la afición no se ha consumado por culpa de la calidad. Pasa que en el afán de querer verlos a todos alguna estrella se ha de apagar, y la mala suerte le tocó al ecuatoriano.