8 años de tu mano, Ricardo

Por : Jaime Garza

Twitter : @JaimeGarza94

Ricardo Ferreti llegó a cambiarle la cara al equipo. Eran tiempos de nula esperanza y amargura cantada, cuando el brasileño volvió para hacer historia.

De eso han pasado ya 8 años, y acá compartimos los 5 aportes más importantes en tan longeva gestión.

Personalidad

Tuca llegó al club y se encontró con hombres -en su mayoría- sin miedo al fracaso ni vergüenza deportiva; jugadores desangelados que iban y venían a paso malogrado. Sin embargo, desde el primer torneo Ricardo halló la manera de inyectarles sangre nueva, y con poco material hizo buen papel en aquel Apertura 2010 donde la única misión era cosechar puntos para librar el descenso, y ni hablemos de lo que ocurrió en las siguientes campañas.

Idea de juego

Podrá gustar o no. Podrá dar más bola al espectáculo, creo, mas nadie puede negar que el equipo del bigotón es el único en México con una idea clara en lo que va de la década, y eso siempre te dejara más cerca de la meta que la metamorfosis constante que muchos anhelan. Él llegó, ordenó el desorden, y en poco tiempo trazó una guía cuyo límite fueron las estrellas.

Sentido de perfección

Las escasas sonrisas de Ricardo, incluso en momentos de gloria absoluta, delatan que es un hombre con alto grado de exigencia. No tolera las fronteras ni los límites, él siempre quiere más. Cuando llegó a la institución, la vara era pequeña, bastaba con no perder la categoría y robarle una sonrisa quincenal a la hinchada. No se conformó. Luchó -y lucha- cada día para dar lo mejor de sí, para que esa sonrisa no sea quincenal sino perpetua, y lo logró. Contagió a quienes sudan a su nombre, y ahí fincó gran parte de su éxito.

Jerarquía

Este punto ha sido sumamente criticado, y sin embargo, mucho nos ha ayudado. Pasa que Tuca valora más el trabajo que el talento, y hay estudios que avalan tal convicción. Él puede liarse con fenómenos indisciplinados y apoyar a muerte al chico comprometido. En el trance muchos lo matamos, pero a la larga le aplaudimos, e incluso le restamos mérito. Esa jerarquía qué tanta bronca nos causó, le ha dado solidez al proyecto, orden y entrega. Le volvió la garra al Tigre y los resultados le favorecen, con todo y que a veces se le da confianza de más a quien no la merece. O al menos eso entendemos nosotros.

El último punto lo diré directo porque no vale la pena ensuciar con palabras tan exquisita labor. Hablaré de esa brillantez que Ferreti tiene para poner el escudo por encima del número. Porque solo él puede hacer que figuras de talla internacional trabajen en equipo y vayan por lo colectivo antes que lo individual. Solo Ricardo es capaz de prenderles el espíritu a muchachos fríos, y a ello le debemos tan hermosos episodios.

8 años de tu mano, Ricardo… ¡que sean 39 más!