Tigres UANL : Te odio, te amo… te quiero de mi lado

Por : Jaime Garza

Twitter : @JaimeGarza94

Nahuel Guzmán es como aquella mujer bella e inteligente que en cualquier momento puedes perder. Es vivir al filo de la navaja y amar cada fibra de su ser, u odiar el agobio y limitar las pasiones. Con él es todo o nada, y yo me quedo con todo.

Abrazo el recuerdo de los penales atajados en Pumas, y ni hablar de la Navidad más hermosa que los de San Nicolás me han regalado. Firmo matrimonio perpetuo con el demente que se atrevió a devolverle la chicana a quienes nada le debían, pero mucho habían marcado a los que ahora defendía.

Siempre he pensado que Tigres tiene estandartes que materializan su ADN, como lo fue Miloc en los años 80, Damián Alvarez hace pocas lunas, y ahí lo incluyó al Patón. Porque mucho ha cambiado la esencia Tigre desde que él cuida -o expone- nuestro arco, y de eso no me olvido más. Podrá gustar o no sus formas, y tan decentes serán los aplausos como las navajas. Sin embargo, si en Jaime Garza estuviese la decisión, a Guzmán le preparo un contrato vitalicio e inmortalizo su loquera.

Te amo por hallar la manera de inyectarle esperanza a una hinchada acostumbrada a la mala pata, te odio por esos pequeños excesos de confianza que me ponen difícil defenderte sin echar rabia, y a pesar de todo, Pata querido, te quiero ver siempre con los de amarillo.