Tigres UANL : Se lo debemos a Ismael

Por : Jaime Garza

Twitter : @JaimeGarza94

Sosa arrancó el torneo bajo sospecha de que en cualquier momento podía irse. Tuvimos la oportunidad de tratar su caso en diversas ocasiones, y la conclusión siempre fue igual: Ya no puede dar más.
Los registros cerraron, y nadie se llevó al argentino. Tocaba ocupar una plaza de extranjero,  y sudar el doble para medio alcanzar minutos. O al menos eso creímos.
El primer semestre del 2018, ha sido bueno para Ismael. Sospecho que pasa por su mejor momento como Tigre, con todo y que no ha disputado todos los minutos, y que de pronto lo vemos cooperando en el fondo o por las bandas, alejado del área.
Sin embargo, esto ha traído al sistema felino una serie de conflictos que no estoy muy seguro se estén solventando de la mejor manera. Pasa que uno no puede sentar a quien casi siempre cumple, por más que la competencia sea de igual o mayor calidad. He ahí las rotaciones al frente, y la confusa productividad en la parte alta del equipo.
Tigres va de octavo en la tabla de goleo. No es mala cantidad, pero si un poco baja si recordamos que en las filas tenemos a un tal André-Pierre Gignac, Enner Valencia, Edu Vargas, Lucas Zelarayan, Javier Aquino y por supuesto, el responsable del quilombo bonito: Ismael Sosa.
¿Quién es el culpable? ¿Ricardo Ferretti por no hallar el acomodo adecuado? ¿La directiva por no aligerar el vestidor? ¿Ismael por hacer bien su trabajo?
Cosa rara, pero creo que en este caso todos van bien, y ahí está el problema.