Tigres UANL : ¿Y como por dónde traemos la expectativa?

Nombre : Héctor Arriaga

Twitter : @18HectorArriaga

Creo que al día de hoy pasamos un momento complicado como fieles seguidores del Campeón de la Liga, pues nos han puesto de cabeza el panorama a como lo traíamos al inicio del torneo. Falta poco para que lleguemos al ombligo de la temporada y comienza a ser preocupante que estamos colocados en la segunda mitad de la tabla, de cara a la jornada 8. No estoy seguro de qué tanta aceptación vaya a tener esta columna, sin embargo sé que hay un porcentaje importante de la afición que creemos que la marcha que lleva el equipo no se debería de estar pasando por alto sólo porque “siempre es así” y porque “lo que importa es cómo se termina el torneo”. Nel.

Comencemos con las obviedades que todos conocemos. El equipo lleva 9 puntos de 21 posibles en 7 jornadas, de los cuales se han disputado contra equipos que suelen quedarse sin brillar en la Liga, como Lobos, Querétaro, y Puebla. El extra en esta lista de “partidos seguros” sería el de Pumas, quien no había sabido ganarle a los de Ferretti en los 6 encuentros previos al de este torneo. Nos estamos sentando a ver un Tigres que no ha logrado ser contundente en su desempeño y probablemente tengamos que ver cómo se pagan los platos rotos conforme avance el torneo. Hemos visto un fútbol, desde mi parecer, sin ganas, con pocas salidas y pocas oportunidades de gol, con una defensa que creo que está rayando en la agresión innecesaria, y oportunidades de brillar que se dejan pasar con una tranquilidad que en lo personal no admito. Puede ser la confianza con la que se comenzó el torneo lo que nos está afectando tanto al día de hoy, o tal vez la probable decisión de apretar hasta el final, o quizá sea la necesidad de probar con jugadores con los que no está acostumbrado el cuadro titular. Sea la razón que sea, nos tienen al filo de la butaca y aunque no vamos a dejar de tener bien puesta la camiseta, ese sabor de boca a desconfianza está más que presente.

Aún falta camino por recorrer, pero ¿dónde es que traemos la expectativa al día de hoy? El sábado se enfrenta a un Atlas MUY débil, que sufre cambios actualmente en su interior y sólo ha ganado uno de los partidos de este torneo. Alarmaría bastante que Tigres batallara con el partido de la siguiente jornada.

El debate del momento está en el famoso “lo que importa es cómo se termina el torneo”, y pido que se me permita diferir en esto. Tiene su razón de ser, y está bien que se mantenga ese optimismo y esa perspectiva de confiar en que en la recta final del torneo se afinarán las cosas y se comience a escalar en la tabla como si fuera cualquier cosa. No obstante, el fútbol flojo con el que ha salido a jugar el equipo en las últimas jornadas demuestra la avidez, no sé si decirle ganas o hambre de victorias, con la que se ha jugado. La afición ha sabido responder en todo momento al equipo y no hemos aflojado en la asistencia en el estadio, mucho menos en las gargantas que alentamos partido tras partido, y creo que el equipo debería de responder de igual manera desde la jornada 1. Siendo el campeón del fútbol mexicano se debería de demostrar por qué lo somos sin la confianza esa del “al rato levantamos, como siempre”. El reto del campeón es ser contundente a la temporada siguiente y persistir en las victorias, y hasta el momento no está sucediendo así.

Queda ver cómo se va desarrollando el torneo. Está bien que exijamos como afición y más allá de merecerlo, Tigres tiene con qué dar mejores resultados y muestra de mucha más calidad futbolística de la que hoy nos ha regalado. A apoyar y confiar.