Tigres UANL: Me ganaste todo

Por : David García 

Twitter : @DiGarcia17 

¿Para qué sirve la historia?

Para muchos, mirar al pasado es un síntoma de no poder superar la mediocridad del presente, sin embargo, la incógnita termina cuando entendemos que, para poder avanzar, hay que analizar de donde venimos, para poder determinar cual es el camino que debemos tomar para llegar hacia donde queremos ir.

Es comprensible que para muchos fuera del entorno regiomontano no entiendan lo que significa disputar un titulo en las condiciones en las que se asienta una final de liga, sin embargo, gracias a la historia podemos voltear al pasado y analizar lo largo que ha sido el camino, y lo poco satisfactorio que ha sido el trayecto de la rivalidad local para nosotros.

La ultima semana estuvo etiquetada bajo la premisa del orgullo, ganar por ganar ante el miedo latente que representaba perder un campeonato frente a ti, en la ciudad había una tensión que se respiraba en el ambiente, decorada por la historia del futbol regiomontano, historia que había sido dictada, escrita y firmada por solo un equipo.

Es difícil no recordar los momentos en que vivíamos bajo la sombra de tus logros, las ocasiones en que parecías invencible y yo solo era uno más en el torneo, con el tiempo aprendimos a vivir con la mano abajo, esperando que la moneda diera una vuelta a nuestro favor. Fueron cuatro ocasiones en la que repetías la historia de las liguillas y me recordabas que eras muy superior a mí, que te convertiste en mi papá y que me habías ganado todo.

Durante mucho tiempo te divertías viéndome fracasar, te regocijabas pisoteando lo que representaba la institución, te reías de la vida y entonabas mi nombre cuando levantabas la copa y yo solo podía verte por la TV.

No hay mal que dure cien años, el suplicio para nosotros duro catorce desde aquel verano 2003 en que se escribió el primer capitulo de nuestra historia, desde ese momento y hasta la actualidad en todo debate, estuvo presente todo lo que habías escrito para demeritar cualquier intento por hacerte frente, no importaban las circunstancias y no importaban los momentos, simplemente no había argumento histórico para debatir la supremacía, hasta el día de hoy.

Finalmente, hoy la moneda decidió dar la vuelta, finalmente, me toco ser parte de la historia, finalmente, me sembré de frente a ti, en tu casa y te hice saber que mi historia solo la escribo yo.

Finalmente ha quedado despejado todo el peso del pasado, se ha escrito la página más importante de nuestra rivalidad, y contrario a lo que dictaba la historia, ahora nosotros le hemos puesto la firma y la dedicatoria. Me ganaste todo durante 14 años y yo te lo arrebate en un solo partido.

En todos los años por venir, en tus momentos mas privados, recordaras que yo fui el único que te venció.