Nahuel Guzmán y el espíritu amateur

Desde la forma más amateur posible, cada que juego fútbol con amigos en algún sitio donde compitamos solo por pasar el rato, con la intención de divertirnos sin saber quién ganará, logro sentir el compromiso conmigo mismo, con mis compañeros, pero eso es imposible de privarme de la diversión, la intención principal de haber elegido jugar.

Marcelo Bielsa y Jorge Sampaoli son dos personajes del fútbol de quienes más he escuchado mencionar el espíritu amateur, la importancia que tiene hacer sentir de nuevo a un profesional esas ganas de jugar, esa diversión que seguramente el paso de las concentraciones, de las responsabilidades o la presión del aficionado y directiva te llega a quitar.

A salir jugando le decimos que es “arriesgado” e incluso algunos comentaristas le llaman tonto, y el aficionado adopta esa idea de que jugar por abajo está mal, pero cuando jugábamos con amigos ¿quién quería ver la pelota solamente pasarle por arriba de la cabeza? Ningún inadaptado de las canchas de fut 7 u 11 se levantaba temprano para ver el balón por el aire, ¿por qué queremos ver eso en el fútbol profesional?

Yo disfruto ver a un equipo jugar, disfruto ver como algún jugador se atreve a pintarle la cara a los defensores y no hay nadie capaz de pararlo. Y no hablo de Messi, de Cristiano o algún otro jugador de moda, hablo del jugador más intrascendente que se les ocurra que todavía vean que se divierte en la cancha.

En un equipo de mi ciudad hay alguien que le llaman irresponsable, y que seguramente se ríe cada que lo escucha. A sus acciones le llaman “Nahuelar”, igual que a alguien se le ocurrió ponerle “tiki-tuca” al juego de posición, ¿qué vamos a hacer con eso?¿Qué hará él? Hay gente con micrófono que quiere hacer leña del árbol caído, pero que no se da cuenta que lo que hace también es divertirse, como probablemente el del micrófono o la pluma disfruta narrar o escribir.

Es cierto que en ese nivel de profesional, donde muchos quisieran estar, hay muchas cosas que cuidar y estás mucho más expuesto que cuando juegas con amigos, pero Guzmán tiene el valor de continuar siendo el mismo que seguramente era en Newell´s o en Independiente de Rivadavia. Recuerdo que tuvo un error en la temporada que Newell’s sale campeón que por suerte para ellos no terminó en gol, algún otro que terminó en penal contra All Boys, alguno más frente al Atlético Minero y han pasado como 5 años de eso y sigue en el mismo camino, porque así siente el fútbol.

Y también lo vi jugar de líbero cuando los rivales se encierra para adelantar la línea de la defensa, también lo vi poner pases cruzados a los extremos para encontrar el mano a mano, lo vi cortar balones con la cabeza, también lo vi salir de área contra Cruz Azul cuando el equipo iba abajo, en navidad más allá de los penales lo vi jugar en mediocampo. Tener todas esas cosas en un arquero es vital cuando tu ADN es tener la pelota y ser protagonista con ella, todo eso se valora, no tiene que hacer una gambeta para ser aplaudido ni tenemos que esperar que se equivoque para decir que está todo mal o que advertimos del error antes de que sucediera, hay que dejar la nube del ventajismo.

Mirar el fútbol y a los futbolistas que mantenga una esencia y un compromiso con el fútbol y consigo mismos es de respeto, que luego podrán equivocarse en una salida, en un control y costar puntos o goles y no pasará nada, lo más grave será cuando deje de ser como es por presión del del micrófono o el de la grada.

“El placer de comprometerse con el juego, pero sobre todo con lo que uno siente. ¿Si está bien o mal? No pierdan el tiempo” Nahuel Guzmán.

No es casualidad que atrás del arco una publicidad diga “Para los valientes de hoy”

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@edutorresr