Tigres UANL : Seis partidos, un parámetro impreciso

Por : Andrés Estrada

El vistoso partido inaugural de Tigres en la presente temporada se ha convertido en una fantasía. Ese juego nos llevó a especular un sinfín de futuros alentadores, sin embargo, la ilusión se agotó y ahora estamos en las tinieblas. Es difícil dar crédito al fútbol errático, inoperante y sin ideas del equipo. Supremacía en la posesión pero derrota en la definición es una realidad imposible de ocultar. Y peor aún: la plantilla y la experiencia técnica no aparecen en los momentos claves. Ante esto la frustración es un sentimiento frecuente en el silbatazo final, ahí buscamos justificaciones pero sólo encontramos culpables. Ningún jugador, entrenador o directivo se salva de la inquisición y más de uno se encuentra cerca de la guillotina felina.

A pesar de ello, es válido cuestionarse: seis partidos en total si contamos los disputados en la Liga MX y Copa MX, ¿Son un parámetro preciso para dar conclusiones tajantes? En mi opinión es arriesgado e impreciso ya que los torneos se hallan en fase inicial; además, esos puntos de vista concluyentes me parecen influidos por el resultado y la irritación. Es cierto que la actualidad del conjunto disgusta, no obstante, existen varios factores a considerar; uno de ellos, las altas y bajas realizadas ante el certamen. En consecuencia algunos jugadores no están en su posición natural por las ausencias; ellos realizarán un mejor trabajo mientras se adaptan a su nuevo lugar en el terreno de juego. Por su parte, las incorporaciones se habitúan al sistema táctico y a sus compañeros.

Así es cuestión de tiempo para observar la evolución de Tigres y dar resoluciones en este momento es un hecho prematuro. Posiblemente al final de ambas competiciones se podrá dar un juicio de valor acertado; ahí descubriremos a los héroes o quizás a los villanos. Mientras tanto, debe surgir nuestra esencia y acompañar al equipo sin importar los resultados. Para mí es injusto celebrar con euforia las victorias pasadas y recriminar las derrotas actuales; a veces pecamos de desmemoriados y le cargamos la mano a jugadores emblemáticos que solamente han dejado el alma por la camiseta. Por ejemplo he leído comentarios despectivos en contra de Juninho, el eterno capitán y uno de los artífices de las últimas estrellas del club. O acaso aquellos que critican, ¿En su vida laboral tienen un desempeño pleno todos los días?