Tigres UANL : El nuevo estilo de juego , gana y agrada

Por : Andrés Estrada

La lógica se presentó el sábado pasado en el estadio Universitario, ahí Tigres venció sin problemas a un frágil equipo poblano. Pero ello no es una casualidad, sino un cambio en el estilo de juego del conjunto norteño: del horizontal al vertical. La táctica elaborada y la posesión del balón se desdibuja en este torneo, ahora se buscan los ataques veloces, enérgicos y eficaces. En su momento, la estrategia horizontal dio consistencia a un grupo sin pies ni cabeza; así, los resultados llegaron: se abandonó la parte baja de la tabla porcentual y también tres campeonatos. Sin embargo este plan, como todo en la vida, tenía su fecha de vigencia; Tigres era repetitivo, especulativo y evidente en su accionar.

Era renovarse o morir y los dirigidos por Tuca Ferreti apuestan por el juego vertical, el cual transforma la posición de los jugadores. Los defensivos tendrán mayor participación en el ataque al iniciarlo con pases filtrados a la espalda de los rivales, asimismo se incorporarán al frente. En el caso de los ofensivos gozarán de libertad en el campo; por ejemplo Gignac, en el partido contra Puebla, no fue una punta fija en la delantera y circuló por el terreno. Con elementos como Aquino, Damm, Valencia o Vargas, veloces y gambeteros por excelencia, el sistema vertical les ofrece la oportunidad de desenvolver al máximo esas habilidades.

Pero el conjunto de la sultana no debe olvidar su pasado, ya que el equilibrio se encuentra entre el ayer de la táctica horizontal y el presente con una estrategia vertical; es decir, estabilizar la intensidad con la templanza y los latigazos con el juego minucioso de toques. De esta suerte, encontrar variantes es el camino a tomar en el actual torneo; tanto en el esquema así como en el posicionamiento de los futbolistas; en otras palabras, salir de la zona de confort. En contra de Puebla observamos esto cuando Jiménez ante las ausencias y lesiones, jugó como contención al lado de Zelarayán; cabe mencionarlo, posición poco habitual en ellos.

La petición de los fanáticos de inclinarse a las formas y no a los resultados, hizo eco en la directiva felina; por lo cual el sábado pasado, Tigres ganó y agradó. Ilusionarse es válido ante la presentación de nuestro equipo, sin embargo, Puebla mostró carencias futbolísticas y quizás no es un termómetro preciso para sacar conclusiones. Ahora es tiempo de enfrentarse a Santos, una prueba de tantas en donde Tigres medirá su potencial.