El nuevo Tigres UANL

En la final del campeón de campeones de esta semana se confirmó lo que era un secreto a voces, Ricardo Ferretti planeaba regresar a sus antiguas maneras, a esas que le dieron éxitos hace más de una década, incluso esa forma la declare muerta hace un par de años, sí amigos les hablo de la línea de 5, regresó y en forma de fichas.

Caracterizada por ser el sistema de elección para crear superioridad numérica ante los 4-4-2 en todas las fases, perdió relevancia en los 2000’s con el advenimiento de los esquemas con un punta. Ahora que se pusieron de moda las defensas super estrechas con dos líneas de 4 (para anular los extremos a perfil cambiado), tipo Leicester, Conté la revivió, con modificaciones ligeras a su 4-3-3.

Para Tigres sería, además de un coadyuvante para intentar romper esas defensas posicionales, con bloque bajo y super estrechas, su esquema de elección, dónde puede disponer de sus mejores hombres en el rectángulo verde.

A diferencia de lo que se pensaba, que sería un esquema tipo Chelsea, con 3 delanteros, Ricardo optó por una distribución más tradicional, en la que se cuenta con 3 defensores centrales, el clásico rombo de equilibrio en la medular integrado por Contención – Recuperador – Enlace, carrileros para la amplitud y dos delanteros, para amenazar las redes rivales.

5-2-1-2

5-2-1-2

Lo que no fue tan convencional fueron los mecanismos de salida, dónde en transición, un lateral se adelantaba al extremo, Zelarayán bajaba para ser el organizador retrasado y Vargas hacía lo mismo pero para enlazar el medio con los ofensores, formando en transiciones variantes del 4-3-3/3-4-1-2/3-4-3.

La salida del nuevo Tigres

La salida del nuevo Tigres

Manteniendo los mismos principios colectivos ya conocidos del cuadro de Ferretti, pero con una distribución vertical de elementos, genero un predominio de pases verticales, con un tempo elevado. Lo que produjo diversas opciones de gol que, de no ser por la gran actuación de Cota, el juego hubiera terminado 3-0 fácilmente.

Ahora, también fue evidentemente que el equipo acusó desorganización tanto en la defensa posicional, como en transiciones defensivas. Sobretodo en el sector derecho donde se formaba el triángulo de la desgracia entre Jiménez, Estrada y Damm. Esto no me preocupa a sobremanera ya que es fácilmente mejorable, cuando regresen (¿O se incorporen nuevos?) los especialistas en la posición/ función. Ya sin las evidentes adecuaciones por las ausencias, se podrá realizar un diagnóstico más justo sobre el apartado defensivo del equipo.

Para ser el primer encuentro del ciclo 2017-2018, ha dejado muy buen sabor de boca, y solo resta observar la evolución de este nuevo Tigres.