Tigres UANL: Cambio necesario

Las cosas no habían iniciado de forma sencilla, Monterrey salió a presionar muy alto. Cardona corría tanto que estaba irreconocible, la primer jugada tras el silbatazo inicial fue un pelotazo al área. Se entendía que el encuentro tendría lapsos donde Tigres debía sobrevivir a los chingazos.

No se lograban conectar arriba, parecía que el 4-1 de la idea no había pasado. El equipo de Ferretti se veía dominado, como si algo faltara pero ¿el problema era el control del campo, la zona de creación o los defensas? ¿Se estaba presionando mal? En ocasiones se notaba replegado, los volantes centrales de Rayados tenían suficiente tiempo para controlar, avanzar unos metros y decidir el pase. Algo se tendría que ajustar.

Para no variar, Ferretti decidió hacer lo que poca popularidad le daría: sacar a Lucas Zelarayán, quizá el futbolista con mejor ritmo ofensivo del cierre del torneo, para meter a el colombiano Meza. El prospecto más importante de la defensa, pero eso para muchos suponía que sería entregar el partido a Mohamed, esperar que fueran a atacarte, persignarse y esperar que San Nahuel atajara todo lo que tuviera dirección de arco, pero resultó lo contrario.

Pronto se hizo el ajuste: Chaka y Acosta ocuparían los carriles, Ayala – Juninho – Meza serían los marcadores centrales. Guido Pizarro estaría acompañado por Jesús Dueñas y Javier Aquino como interiores, Sosa y Gignac serían los encargados del centro del ataque, y a partir de estos ajustes Monterrey comenzó a encontrar menos espacios, había más ayudas para el 2 vs 1 por fuera sin necesidad de dejar descubierta la espalda, todo empezaba a salir de acuerdo al plan. Tigres recuperó la pelota, empezó a tener pequeños ataques organizados y logró abrir el marcador mediante el balón parado.

A veces no se le da el suficiente tiempo a la lectura del partido y comienzan a lanzarse opiniones en base a ser “defensivo” o “ratonero”, pero la decisión de Ferretti fue la correcta desde el inicio, fue bien pensada. Luego podría funcionar o no, pero la idea siempre fue buena. Este cambió a 5-3-2 o 3-4-1-2 hizo que Tigres comenzar a atacar mejor sin disminuir la calidad defensiva, además de tener buenos apoyos en todas las zonas del campo. Ricardo Ferretti echó mano de lo colectivo y el fútbol le sonrió.

La tardanza en los cambios es una de las cosas que más le reclamo a Ferretti, pero en esta eliminatoria dio un claro ejemplo de no perder el tiempo una vez detectado el error.
@edutorresr