Tigres UANL : Aprender lecciones

Es un tema popular desde el desarrollo del partido mencionar que Rayados se “encerró”, algo que ya parece ser el plan perfecto para anular y someter a Tigres con goles en balón parado y trazos largos, sin embargo han pasado los años y no se encuentra la fórmula para abrir a esa clase de rivales como Monterrey, porque cada partido puede llegar a ser diferente y si un día logras abrir a uno, quizá con el otro será diferente y volverás a batallar. Es un cuento sin fin contra el repliegue.

Pero como aquí lo digo, ya mucha gente sabe (sabemos) cuál será el plan que va a elegir Antonio Mohamed, y a partir de esa especulación sería ideal que se plantea el partido, que quizá fue así pero la ausencia de Guido Pizarro hizo que se cambiaran los planes y el recurrir a Francisco Meza, aunque no era tanta improvisación, resultó una situación de emergencia donde se sabía que no se podría dominar el centro del campo como se hubiera dado con Guido.

Contra este previsible Rayados reactivo, había que buscar las bandas, crear muchos apoyos desde los extremos hacia los interiores para que las labores de recuperación en la zona de contención tuvieran superioridad numérica.

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Es cierto que Tigres tuvo más la pelota, pero regularmente las posesiones eran en zonas convenientes para Rayados. Y cuando se trataba de avanzar, se enfrentaban a la presión y el achique, aspectos donde parecían carecer de herramientas para resolver esos duelos. Y la salida más fácil era lanzar, centros frontales o laterales que eran fácilmente rechazados por César Montes, que dio uno de sus mejores partidos desde el día que debutó en primera división.

Después, parece que se erró en los cambios. Quizá la presión obligó a modificar, sacar a Meza por Zelarayán para conducir por dentro y se metió muy tarde Damm por un Sosa desaparecido, y ya en las últimas ingresó Damián por Juninho para crear un 3-4-3 en rombo que se enfrentaba a un 5-4-1 de Rayados.

Mohamed sigue teniendo la fórmula de defender con muchos y hacerlo bien, hicieron desaparecer a Gignac y que sufrieran en el mano a mano al final con la línea de 3, además de intentar superar desde medio campo a Guzmán.

Se perdió un clásico, pero debieron haberse aprendido lecciones.