Tigres UANL : No fueron el uno para el otro

“Tres goles en tres partidos”, es algo que he leído mucho en redes sociales durante los últimos dos días respecto al buen inicio de Andy Delort con el Toulouse.

Se recrimina que “se dejó escapar la calidad”, cuando muchos sabíamos lo difícil que iba a ser darle muchos minutos de juego al joven francés teniendo enfrente a Ismael Sosa con labores tácticas importantes para conectar la media cancha con el ataque, situaciones que Delort no demostraba tener. Él siempre fue mucho más para finalizar las jugadas o atacar el espacio abierto.

El estilo de Tigres no terminaba por propiciar los mejores escenarios de juego para Delort, iba a ser muy difícil la adaptación y poca la paciencia. No es que Andy haya sido un mal fichaje, lo que sucedió es solo que aquí no tuvo su mejor versión. Pero el hecho de regresar a la Ligue 1 con buen fondo físico y enfuchado habla bien del trabajo que se hace en Tigres para mantener a los jugadores a punto frente a cualquier nivel de exigencia, lo que sucedió es que Tigres y Delort no fueron el uno para el otro.

Hoy el sentimiento es el mismo pero el nombre cambia, los reflectores apuntan a Edu Vargas con la misma expectativa de vértigo y goles en los últimos 20 metros del campo. Con Vargas se hizo menos revuelo que con Delort, mucho tiene que ver la nacionalidad, fácil nos dejamos llevar por el amor que nos había dado Francia con Gignac. Hoy con Vargas hay una expectativa al corto plazo, en temas de paciencia estamos igual que con Andy. Hay poca ante una gran exigencia.