¿Y si la historia no cambia?

En los últimos días en programas deportivos nacionales se ha hablado mucho de Tigres. TDN, Futbol Picante y La Última Palabra han señalado la situación que vive el actual campeón.

¡Y no es para menos! Tres derrotas en cinco partidos ponen la alarma a todo lo que da, pero a diferencia de otros equipos en circunstancias parecidas a Tigres se le da el beneficio de la duda.

La mayoría de los panelistas ven a futuro un mejor equipo e incluso hay quien los pone en la liguilla.

Quizá es el tema de torneos anteriores donde el equipo comenzó de manera desalentadora y termina cerrando a fondo y peleando por el campeonato, pero ¿Y si no sucede?

El equipo tiene una carga de trabajo mucho más de un torneo (Recordemos de la Concachampions 2016, el Apertura 2015 y la Copa Libertadores de ese mismo año) y pudiera ser ahí donde radica el problema.

Es cierto. El equipo aspira a más ¡Siempre!, pero no creces de un día para otro. Es una evolución que va paulatinamente adueñandose de tu rutina y te obliga a una exigencia más grande.

No recuerdo a equipos que ganen todo y siempre estén a tope. En todo equipo hay una cresta de repunte y una de baja de juego.

Con esto no queremos justificar a Tigres ni mucho menos. Si queremos llegar a donde aspiramos necesitamos ser constantemente exigidos, pero eso no nos exime de que en cualquier momento nuestro rendimiento no sea el mismo.

Por el bien del equipo y de todos esperamos que ese repunte que tanto señalan los expertos llegue.