¿Y si se va Gignac?

Durante las últimas horas el tema de la salida de André-Pierre Gignac se avivó tras unas declaraciones del Ingeniero Alejandro Rodríguez.

Esta clase de noticias nos hacen solo voltear a ver lo mediático y de la famosa mercadotecnia del club, y empezamos a olvidar el tema futbolístico. ¿Qué pasaría con Tigres si sale el francés? De algo estoy seguro: el equipo no se derrumbaría.

Gignac llegó a México para cambiar el mercado de fichajes, las incorporaciones de Nicolás Castillo a Pumas o Ángel Mena a Cruz Azul antes hubieran tenido mucho revuelo en el país por los números que tienen ambos jugadores sudamericanos, sin embargo el anclaje del francés en México hace año y medio dejó la vara muy alta para lo mediático de los fichajes, y no es solo por la nacionalidad, sino que la calidad demostrada antes de llegar a Tigres y durante su estancia en el equipo felino rompió todo paradigma.

En sus 75 partidos jugando como tigre, ha marcado 45 goles. Una cifra mayor a los 42 que anotó con el Toulouse en 119 encuentros. Y cabe mencionar que de esas 45 anotaciones, muchas han sido únicas de un jugador resolutivo. Y un ejemplo claro es la final de ida frente al América del pasado diciembre, el 0-1 que pone arriba a Tigres es un gol que solo Gignac podría hacer, con todo y el error del defensor, no era común ver un gol así en un partido tan cerrado, solo podía ser obra de un jugador resolutivo.

Si se llega a dar su salida, ¿cómo podría sustituir Tigres a esta figura? Realmente sería imposible, en cuanto a simpatía e identificación con la afición del equipo sería irrepetible, además de que su contacto histórico con el club ya creó unos zapatos muy grandes de llenar. Y el equipo debe saber que antes de fichar a otra estrella, tiene que fichar a un buen jugador, no a alguien que venda muchas camisetas nada más.

Buena técnica de recepción, tiro colocado, potencia, cambios de ritmo, decente juego aéreo. Características importantes para continuar por la línea de los buenos centros delanteros, sin olvidar que en casa hay tres de gran calidad: Andy Delort, Julián Quiñones y Fernando Fernández, sin olvidar que Ismael Sosa también puede jugar allí.

Mediáticamente no sería lo mejor, pero ¿y si Tigres confiara en los jugadores que ya están aquí e intenta usar el dinero de esa posible venta en otras posiciones del campo o instalaciones del club? Buscar laterales, mejores interiores, e incluso mejorar las duras canchas del Predio de entrenamiento en Zuazua.

El equipo por un par de años dominó un estilo de juego, y si bien en varias ocasiones depende del francés para concretar las jugadas, no depende necesariamente de él la creación de las mismas. Tigres es un equipo que, por cuerpo técnico y jugadores, llega a estar tácticamente bien arropado para depender de un colectivo.

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