¿Qué pasa con Gignac?

En cada partido, o después del mismo, se comienza a comentar sobre la baja de juego que tiene André-pierre Gignac, diferentes motivos se han dado para esto, pero son cosas que solo él sabe… O quizá ni siquiera él mismo se lo puede explicar.

Las primeras temporadas para él fueron fantásticas, con sus debidas decepciones que siempre tiene Don Fútbol; apenas aterrizando, ya tenía la mente puesta en llegar a una final de Copa Libertadores, luego salió campeón de liga para luego jugar una final de Concachampions y ser convocado para la Eurocopa. Un año futbolístico de Gignac fue de 42 partidos con 35 goles y 5 asistencias.

Cinco partidos sin marcar son una clara muestra de la anormalidad de nivel que vive Gignac, su último gol fue frente al Puebla que sirvió para llevarse el triunfo 2-1 sobre el equipo de Valiño, pero desde ahí ha tenido atorado en la garganta su grito de gol.

No es imprescindible para que el equipo juegue bien, sus pases y ubicación no es en una zona medular, pero sí afecta mucho para los resultados su ausencia resolutiva que sí tuvo en encuentros pasados.

Gignac no es alguien que aparezca solo para empujar balones al fondo de la red, él trata de crearse sus espacios y jugadas con recortes de izquierda al centro, desmarques haciendo movimientos hacia la dirección contraria que vaya su marca. Esto cada vez se ve menos, pero ¿es falta de calidad o los rivales lo marcan cada vez mejor?

Tigres ha cambiado tácticamente, se dejó el 4-3-3 nominal de ataque para buscar una distribución con Sosa también dentro del área y Zelarayán buscando penetrar desde atrás, el ataque posicional cada vez se ve menos y se tiene más velocidad que reducen el tiempo para pensar en dónde acomodarse y qué hacer, ¿será la velocidad le afecta a Gignac?

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