Calaveritas Felinas

Luis Hernández

El 109 se jugó,
Y a unos terminó,
El partido se llenó de mucha acción,
Pero lo mejor fue que Sosa puso el volcán en erupción.

En medio juego, apareció la muerte vestida de amarilla,
A todos los de Guadalupe los estaba dejando si liguilla.

Pingüinos ardidos dejen de llorar,
Qué el campeonato se queda en San Nicolas,
Ya que este año los Tigres van a campeonar.

A la muerte se le notaba que lo decía con mucho gozo,
«Del 9 para abajo, me los llevo todos al pozo»

Y por último les dijo:
«Ya que por hoy me llevo todo y no dejo nada, Felicidades a todos los Libres Y Lokos por los 18 años de su hinchada».

Ana Martínez

Estaba Torres Nilo entrenando un martes

Cuando llego la calaca y pregunto por el “Queso” Fernández

Aquino dijo que no lo conocía

Y que mejor viniera otro día.

La calaca le dijo que se tenía que llevar a alguien al panteón

Y que le dijeron de un portero al cual le llamaban patón

La calaca molesta pregunto si conocían a un viejo gruñón

Y Jesús Dueñas grito yo solo conozco a un bigotón.

La muerte dijo no al tuca no, no traigo mucha plata

Mejor me llevo a piloto que tiene mala una pata

La huesuda por los pasillos del Uni andaba con su pala

Detrás de la banca piloto grito escóndete Hugo Ayala.

Molesta desde el palco grito ¡tengo que echar a alguien a la fosa!

Desde la cancha Gignac le grito aquí esta Ismael Sosa

Ismael temeroso grito en la hielera

Esta escondida la Palmera.

Damián Álvarez le dijo a la muerte mejor llévate a otros tres

A los Quiñones y al gringo torres y la calaca dijo no son muy correlones

La calaca vio que la tarde se estaba poniendo negra.

Y le pidió ayuda a su amigo Viniegra.

Llévate a Delort le dijo a su amigo

A él no lo quiero tanto lleva poco conmigo

Claro dijo la muerte primero lo voy a enterrar

Yo se que le gustara y despues lo voy a sepultar.

Marbella Salas

La flaca llego al estadio, al volcán de Nuevo León, la inchada estaba alentando ¡TIGRES de mi corazón!

Le echo los ojos al Tuca, así que se le acercó: -¿Con que tú eres Ricardito, el famoso bigotón?

-¿Y tú quién egues huesuda?. Pregunto el Tuca Ferreti.

– Soy la flaca caprichuda, me conocen como: Muerte.

En eso Gignac gritó: – ¡No te lo lleves mi flaca! Necesitamos sus consejos, mejor llévate al Ayala.

Pizarro se unió a la protesta, defendiendo al buen Ayala. – Mejor que se lleve a Rivas, el ahorita está en la banca.

En eso metió gol Delort, la afición se volvió loca, tanto que hasta la flaquita, se puso a cantar con la porra.

-Tienen una gran afición, sin duda la mejor de México, me transmitieron su emoción, así que me quedo al festejo.

Desde ese día la huesuda, no falta a ningún partido, apoya a este equipo grande, ¡próximo campeón felino!

Carlos Zozaya

«Era un día soleado

y se jugaba el clásico regio,

Sosa nos adelantaba

y un penal no le marcaban.

Después llegaba Montes

y Pizarro desviaba,

a la portería iba

y Nahuel no reaccionaba.

Era de esa forma

que el clásico se empataba,

los tigres a liguilla

y los Rayados a la playa.»

@rondober

Estaban ya los Rayadoss casi bordando una estrella

Cuando los vio la calaca y les dijo muy seria

Ay Rayaditos esperense al 92:43 y sucedio la tragedia

César Hinojosa

Se acababa el año y llegaba la Catrina buscando hacer daño

Se dirige a San Nicolás, por la Ave. Universidad, quería ya cometer la primer barbaridad

Llegaba al volcán en busca de un bigotón, no se esperaba con que estuviera cerrado el portón

Tocó y tocó y el Patón le abrió, “A ti te llevo primero, ya te traigo tu cajón”.

Por el túnel caminaba rumbo a la cancha, Guzmán alcanzó a correr y buscaba su revancha

Se encontró con un Quiñonez, por su patrón le preguntaba..

¿Dónde está tu jefe, el que en el equipo manda? El colombiano se quedó tieso, su boca ya no

hablaba.

Jurguen Damm con su velocidad, y Aquino la esquivaba

Todo jugador de la muerte se salvaba.

Sosa se lo encontraba distraído y se acercó sin hacer mucho ruido

Ismael volteaba y rápido gritaba, llegaban al rescate Dueñas y Guido.

La muerte se empezó a desesperar, a ninguna víctima se había podido llevar

Todos corrían, todos se escondían, al señor Ferretti no podía encontrar.

“Caghajo, ¿¡pues quién me anda buscando!?” escuchaba a lo lejos

La huesuda veía cerca a quien quería sus pellejos.

“Ha llegado tu hora Tuca, no hay más que puedas hacer” La muerte le comentaba

“Un Tigre nunca deja solo a otro Tigre” Gignac aparecía y a su patrón salvaba.

El francés se vestía de héroe, mientras a Ricardo se llevaba

Catrina se ponía triste, pues su víctima principal se esfumaba.

Ella quería ver muertos, a quienes seguían vivos

Pues sabía que ir con los de enfrente ya no tenía motivo.

Todo parecía perdido para la huesuda, y se fue a la TigreTienda

Su visita al volcán, no tuvo frutos, solo quedó como leyenda.