Una nueva forma de ataque

La renovación es algo que ha estado constante durante los 6 años que lleva Ricardo Ferretti en Tigres, y en esta temporada no es la excepción de la búsqueda de nuevas formas de jugar. Nada inventado, todo lo que se ya ha visto en otros equipos, pero tratando de impregnar la nueva idea de ataque en los futbolistas de Tigres.

Durante los últimos años, el ataque posicional era lo único que se veía. Eran pocos los contraataques y los contragolpes, todo ataque se buscaba desde la zona de la defensa con posesiones largas que iniciaban allí para tratar de ir generando espacios adelante.

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El ataque posicional que distinguía a Tigres – Foto @edutorresr

Herediano, Pumas y Rayados han sido los encuentros donde Ferretti ha optado por elegir un ataque volcado a la velocidad por bandas, cuando estábamos acostumbrados a la gestación con interiores y terminar buscando por bandas, ahora se salta esa etapa de los volantes centrales, porque ya no juegan Dueñas o Torres allí, es solo Zelarayán quien tiene presencia nominal en la zona, porque aunque Javier Aquino actúa como interior para algunas fases del ataque en 4-3-3, la reconversión o siendo un apoyo para Pizarro, tiene la tendencia a ir a la banda porque es su esencia como futbolista.

Ahora hay mucho más vértigo (al menos en comparación con temporadas anteriores y partidos de este mismo torneo) utilizando a Luis Quiñones como estandarte de la velocidad, pero privando a Ismael Sosa de esto por el lado derecho, buscando que este se sume al ataque junto a Gignac, tratando de cerrar al lateral izquierdo rival generando un hueco en el área que bien podría aprovechar Zelarayán o Jesús Dueñas, aunque ahora se ha visto poco.

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Luis Quiñones se ha convertido titular en Tigres

El problema más grande, sin duda visto por la mayoría, ha sido cuando Guido Pizarro queda solo contra el mundo en la zona de recuperación y hay un riesgo enorme, no se tiene claro si debe salir Ayala o Juninho y apoyar, o si es Zelarayán quien deba parecer box-to-box, lo más regular es que esté ahí Aquino y es una buena idea, pero aún falta mucho para que logre consagrarse como interior con esas debidas funciones, y no solo siendo un llegador desde segunda línea. La defensa también es importante.

Este nuevo ataque es del gusto del pragmático periodismo y afición, y seguro no habrá tantos reclamos por ahora gracias a los resultados en un balance positivo, pero ¿funcionará? ¿Será cómodo para Tigres tener menos la pelota? Aún sigue existiendo la salida desde el fondo, el pase hacia atrás para volver a atacar, pero en los últimos 30 metros cada vez hay menos jugadores delante de la línea de la pelota, ahora la mayoría están detrás o en paralelo, ¿será sostenible?

Puedes seguirme en Twitter y comentarme qué opinas de esta nueva forma de atacar: @edutorresr