La presión alta

Durante mucho tiempo, el rival más grande de Tigres fue la presión alta que ejercían los rivales desde la salida que plantea Tuca Ferretti, pero poco a poco el equipo de San Nicolás ha aumentado las líneas de presión para obligar al rival a lanzar largo.

No es ningún secreto que Tigres funciona mejor con la pelota en los pies, el equipo está hecho para tener la pelota, pese a que hay jugadores veloces el contragolpe no es de los planes principales de este equipo, pues sin balón no se siente el fútbol.

Presionar no significa solo correr hacia adelante, porque esto solo traería desajustes en el medio campo dejando lagunas extensas donde el rival podría lanzar el balón y provocar muchos problemas de frente al arco, haciendo quedar mano a mano delanteros contra defensas, o incluso teniendo superioridad numérica, pero en Tigres este no es el caso.

En Tigres el equipo sabe quién debe ir a presionar, cuándo ir a presionar y el resto también sabe qué debe hacer. Si Delort, Gignac, Quiñones o Queso empiezan a achicar, Zelarayán se encarga de tomar al 5 rival para que este no quede como receptor libre, obligando al arquero o central rival, sea quien sea el poseedor, a lanzar largo o cruzar la pelota, lo cual no deja de ser un riesgo por mediar la pelota, por no conectar bien el rechace, pero lo normal es que los que defienden ganen y puedan iniciar una ataque.

Esto también puede significar que el rival busque salir aunque lo presionen, lo cual personalmente aplaudo que no abandonen las convicciones aun conociendo los riesgos, pero puede involucrar una pérdida que Tigres aproveche para un ataque frontal sin la necesidad de correr tantos metros, o quizá se decida por tocar hacia atrás en dado caso de que todo el frente esté bien cubierto por los defensores rivales, porque esto tampoco se trata de precipitarse.

Un recurso que hará mucho bien a Tigres, la presión como idea de ataque es una gran iniciativa del equipo.

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