La competencia interna mejora a Torres Nilo

Durante la temporada, muchos pedíamos la titularidad de Alberto Acosta sobre Jorge Torres Nilo, un elemento que fue de las piezas claves para sacar a Tigres de la zona de descenso y participar en la metamorfosis a ser uno de los más grandes de México.

Hay quienes pedían a Acosta solo por el hecho de correr más, otros tantos le veían mejores cualidades para interiorizar su juego y potenciar la calidad de juego que ofrece Javier Aquino por la banda izquierda, siendo esto un factor importante para la mejora considerable de fútbol ofensivo de los Tigres.

El partido jugando contra América era un claro ejemplo de lo mucho que colaboraba Alberto Acosta ofensivamente al cuadro de Ricardo Ferretti, y no se tenía duda de que era él quien se había ganado la simpatía de la gente y de muchos medios de comunicación. Se entendía que no era el mejor marcando, y que para ello se elegía a Jorge Torres Nilo contra ciertos rivales cuyos extremos eran muy peligrosos (como Pachuca) y al Beto contra equipos de menor calidad en esa zona (como Veracruz).

Puebla es un rival que normalmente viene al Volcán y se encierra, y nuestra banda derecha es por decreto la más utilizada para atacar desde el fondo y no nada más de media cancha hacia delante, pero este sábado fue un tema diferente: ambas bandas ofrecieron buenos ataques en conducciones y combinativos.

Una de las jugadas más vistosas de la noche fue cuando Torres Nilo decidió tomar la pelota y hacer lo que pocas veces: conducir espacios cortos, combinarse y seguir avanzando. Estos breves segundos de lo extraordinario, provocaron una llegada de Guido Pizarro al área que provocaría un penal para que André-Pierre Gignac convirtiera el 1-0.

¿Y Acosta?

Los comentarios que hacemos en redes sociales, lo que se dice en las calles, en los medios de comunicación y en todos lados, no son ajenos para los futbolistas. Seguramente Jorge Torres Nilo escuchó, pensó y aceptó ese poco favoritismo respecto a Alberto Acosta, y en vez de tirarse a la hamaca, se puso a mejorar sus ataques, entrenó mejor, buscó los espacios para poder demostrar que él también puede atacar y no solo corriendo, sino de una forma inteligente que genere ventajas colectivas para Tigres.

Esta competencia interna mejora a los profesionales, los flojos se rinden y no tratan de superarse, y ellos pueden dejar al equipo por más renombre que tengan y nadie les extrañará. Hoy mejora Torres Nilo un aspecto que tenía deficiente, mañana, Damm puede ser un mejor finalizador para ganarle a Sosa, Jiménez puede volver a la titularidad siendo mejor que Dueñas y “el pollo” luchará por volver a ganarse el lugar; la competencia interna no hace más que ayudar al club que todos queremos.

Se podrá decir que solo fue una jugada aislada, que no exagere, pero por algo se empieza y Torres Nilo demostró que él ya empezó.

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