Fichar y ganar no basta

Durante mucho tiempo, Tigres se sostuvo gracias a la garra y ser un equipo del pueblo, pero desde hace siete años se empezó un proyecto que tuviera como meta a un largo plazo hacer del club nicolaítca un equipo grande.

La mercadotecnia del ser incomparables, las instancias alcanzadas en los diferentes torneos que se han disputado, han colocado a Tigres como un serio candidato a levantar el título en cada torneo que dispute, sea de la importancia que sea, el equipo de Ferretti tiene el compromiso de no dar un esfuerzo menor.

La llegada de jugadores trascendentes como Damián Álvarez, Héctor Mancilla, Joffré Guerrón, André-Pierre Gignac, Ismael Sosa y, muy probablemente, Andy Delort, Tigres ha logrado plasmar su garra en los programas de televisión nacional e internacional, mover las redes sociales (sobre todo Twitter) creando tendencia por contrataciones, pero ¿qué sigue después de eso?

Tigres –afortunadamente- cuenta con un modelo de juego institucional, y que además es un modelo que permite tener la pelota como punto de inicio para atacar y defender, contar con jugadores que pasen y recepcionen bien aumenta mucho las probabilidades de que los resultados se consigan partido a partido y, por consiguiente, lleguen campeonatos, pero ¿los jugadores que son figuras estarán satisfechos con ganar?

Se adoptan bases de corrientes futbolísticas que destacan en Europa, en medicina también se cuenta con Oscar Salas que tiene una amplia trayectoria y preparación en Alemania, y los ya mencionados jugadores que han estado en Europa y ahora están aquí, y todo esto no está muy acorde con las instalaciones donde se entrena, puesto que las canchas que están construidas en la Hacienda de Zuazua se hicieron sobre una zona desértica, y son muy duras como para entrenar o jugar fútbol. Se han utilizado durante mucho tiempo, pero eso no quiere decir que sean la mejor opción.

¿Cuánto habrá costado la adaptación de Gignac quien entrenaba en el campo Robert-Louis-Dreyfus?

¿El ambiente del Volcán partido a partido? Inmejorable. ¿Los sueldos? Excelentes. ¿La zona donde la mayoría vive? De maravilla. ¿El cariño de la gente? Indiscutible. ¿Los éxitos? Está seguro que se van a alcanzar, pero ¿el día a día? ¿Cómo puede competir Tigres a los grandes clubes europeos sin tener un predio de entrenamiento que asimile a los del viejo continente? O incluso a algunas instalaciones de Estados Unidos, Argentina, o del mismo Pachuca y Santos en la liga mexicana.

Entiendo que es complicado invertir en cosas diferentes que representan costos elevados, pero Tigres deberá decidir pronto si quiere seguir llenándose de cracks a corto plazo o si quiere, a largo plazo, tener un recinto digno de cualquier liga europea, capaz de recibir a quien sea sin que note una gran diferencia por el cambio de club.