Tigres UANL: El sentir del futbolista.

Para personajes del futbol mundial, el draft es una práctica que prostituye jugadores, al tratarlos como simple mercancía al concretar transferencias en tiempos record, ha sucedido que en ocasiones Tigres ha cerrado fichajes en cuestión de horas, mientras que otros elementos suelen costarle días de arduas negociaciones.

Al hacer memoria podemos recordar que estuvimos acostumbrados a ver desfilar jugadores por montón en cada draft, fichar 4 o 5 elementos para el cuadro titular era el pan de cada año y la cosa parecía no estar cerca de cambiar, con el tiempo la visión a largo plazo se convirtió en un estandarte del club donde actualmente solo se busca complementar la cuadrilla y fomentar la competitividad interna con los elementos que se suman, sin embargo hay excepciones que asientan antecedentes sobre la inconformidad de jugadores y sus traspasos.

Similar al caso de Alejandro Arguello en el 2010, Ismael Sosa es harina del mismo costal, que a dos días de haber sido anunciado como refuerzo no ha llegado a un acuerdo con Tigres y solo ha sido cuestión de tiempo para que las suposiciones por evitar su fichaje se confirmaran por medios de comunicación, a la vez de los rumores en los que se habla de sus exigencias con el fin de trabar las negociaciones.

¿Quién es el principal culpable? La directiva, sin duda alguna, ya que ha caído en una gran contradicción al envolverse en una negociación que podría no terminar bien,  yendo en contra de lo que han predicado sobre nunca sumar un elemento que no estuviera dispuesto a venir, si bien el traspaso resolvería en gran parte los problemas económicos en Pumas,  también es cierto que sus necesidades no son asunto nuestro.

Como afición jamás entenderemos como un jugador quiere perderse lo que muchos quisieran y añoran al pertenecer a una plantilla que garantiza competitividad y llenos totales cada juego de local, inclusive cuando siendo jugador de Pumas no tuviste la oportunidad de ganar algo importante y mucho menos de estar cerca de recibir el apoyo que se da aquí, y si tocamos el tema de las cuestiones salariales sabemos de antemano quién sale perdiendo.

Hay futbolistas que más que portar un jersey, se han tatuado una identidad, uno de estos casos es el de Sosa, por lo que lo más sano es dejar las cosas como están, ya que un elemento así perjudica más de lo que ayuda.

Señor Sosa, usted puede quedarse en Pumas.