Los momentos más grises son para reinventarse

En tu trabajo, en tu escuela e incluso en el ámbito personal un momento difícil siempre debe ser aprovechado para cambiar o “reinventarse” y volver a ponerte en el mapa.

Hoy, a cuatro fechas de terminar el torneo y con una maraña de dudas Tigres UANL tiene la oportunidad de dejarse caer al precipicio o tomar el último boleto para pelear algo en el campeonato.

Muchos quieren ver un mundo obscuro donde solo hay dificultades y quieren poner en tela de duda lo que se ha conseguido en los últimos dos años, cuando la única verdad es que han venido más buenos momentos que tristezas.

No por nada Tigres es ahorita reconocido como uno de los mejores equipos de México. Por su productividad, su forma de jugar y su plantel el cuadro de la U de Nuevo León tiene mucho que presumir y poco que apenarse.

Es cierto. Los últimos duelos han sido para el olvido. Desde el Clásico en donde quedó un sabor amargo por la forma en cómo se perdió, los partidos irregulares ante Pumas, Puebla y Atlas, cerrando un “nefasto” duelo ante  Pachuca.

Lo también verdadero de esto es que este mismo equipo que parece no encontrase fue el mismo que nos llevó a una final de Libertadores y peleó por el campeonato hace poco menos de seis meses. ¿Cómo puede un equipo ser tan bipolar de un tiempo a otro? La respuesta es más que compleja.

Se necesita cambiar la estrategia, permitir ser más descarado y dejar de ser tan “miedoso” en los planteamientos. Es por todos conocidos que a “Tuca” le agrada defender el marcador, pero que mejor forma de hacerlo que con el balón y los goles de tu lado.

Lejos de esperar un triunfo ante Dorados lo que esperamos es un juego revolucionado, que deje ser tan monótono, porque recuérdenlo ¡Aún nos queda la Concachampions! , y esa no se nos puede escapar.