Tigres UANL: El mayor culpable eres tú

Cuando no se sabía cuál era el fondo del pozo, el día de ayer el equipo se encargó de conocerlo en su máximo esplendor, la racha negativa ha sido ampliamente sorpresiva por la forma en que los resultados se han dado en las ultimas 5 fechas del torneo y las criticas radicales han salido a flote para resonar con más fuerza y con más agresión que en otras ocasiones.

La incógnita más grande que debería existir en este momento es si el equipo podrá reponerse y regresar de lleno a la pelea por el campeonato, pero desgraciadamente la duda más grande se posiciona justo en las miradas de los espectadores que se preguntan si la directiva tomara cartas en el asunto ante una de las peores rachas que Tigres ha tenido en la tercera etapa de Ferretti al frente del equipo; lo peor de este asunto es que por muchos motivos tácticos y debates sobre el planteamiento que los especialistas puedan dar, los resultados no hay ido de la mano con uno de los mejores planteles de la liga, por lo que las pésimas cifras de puntuación hoy ponen en punto de quiebre la credibilidad y esperanza que la afición pueda tener en el equipo.

Explicaciones y motivos puede haber muchos, pero la explicación más lógica ante la pésima racha, ha sido la complicidad de la afición ante muchas malas decisiones a lo largo de los últimos 5 años, se hizo costumbre solapar jugadores, se han solapado fallas y errores fatales en juegos decisivos, desatenciones muy marcadas, pésimas campañas publicitarias, actitudes reprobatorias de jugadores que han dejado mucho que desear en momentos clave.

En los últimos años se ha prostituido tanto el término “Incomparable” que comienza a ser una ofensa para el aficionado pensante y justo, se ha hecho costumbre que no se pueda objetar nada contra los jugadores sin que algún aficionado o integrante de grupos de animación hable sobre “reventar” o tener “poco aguante”, así también la afición ha sido cómplice en las decisiones que ha tomado la directiva, ya que la cultura consumista del aficionado solo hace que las cifras del club sigan a la alza y se crea que el aficionado está de acuerdo con las decisiones tomadas y apoye incondicionalmente al equipo ante cualquier mala decisión y mal momento.

Se apoyó tanto y se aguantó tanto a todos, que en momentos así solo han querido buscar a un culpable, cuando la complicidad les mancha las manos y gargantas a más de 45 mil que están cada 15 días en el Universitario, por lo que lo primero que necesita hacer la afición, es crear conciencia sobre sus actitudes, porque señalar a unos y cegarse ante otros solo es conveniencia.