Sin tocar el área

Una mala racha de resultados agobia a Tigres desde hace ya varias semanas, frente a Pachuca esto no fue excepción y el equipo de Diego Alonso pudo derrotar a Tigres con un 2-1 que dejó muchas dudas para los aficionados y prensa que cubre la causa del equipo de Ferretti.

Era sencillo ver que Tigres mostraba una postura diferente a lo que normalmente pretende desarrollar. Pachuca fue quien prácticamente quien tuvo la pelota, pero no queda aún claro si fue el equipo Tuzo fue quien arrebató el balón o fue Tigres quien lo cedió para sentirse más cómodo buscando los lances directos, un balón al espacio que trabaje Damm buscando así tener el “Tuca” Ferretti un plan reactivo tomando mal parado a Pachuca con su medular desalineada o sus laterales muy largos.

Pachuca hizo una presión alta que obligaba a arriesgar el balón en caso de querer salir jugando, y si se optaba por la salida área estaban Murillo y González frente un solo punta (Gignac) que perdía la mayoría de los duelos, puesto que al intentar ganar el cabezazo no había hacia quien dirigir el balón debido a lo largo que se mostraba el equipo por el cuadro bajo que utilizaba para defender, que no muchas veces era por gusto; resultaba una necesidad por el asedio de Pachuca.

Un detalle importante del partido es que cuando el equipo de Diego Alonso atacaba, Tigres esperaba detrás de medio campo la recuperación achicando la cancha haciendo que se complicase el rival y fallara los pases buscando las líneas de descarga que Tigres tenía bien cubiertas. Pese a todo lo mal que se habla del planteamiento de Ferretti, se hizo un buen trabajo defensivo desactivando a Lozano, obligando a Pachuca a redireccionar su juego del plan de ataque original y desactivando a Jara por largos lapsos del partido.

Esperar tan atrás tenía ventajas y desventajas:

  • Desventaja: permitías que Pachuca atacara con muchos hombres en tu campo, provocando así una mayor cantidad de pases que pudieran abrir a la defensa.
  • Ventaja: el hacer que se acercaran con más hombres pudo haber sido aprovechando recuperando la pelota en la zona medular y abriendo hacia el espacio que corre Damm o Aquino.
  • Desventaja: permitías conducciones y manos a mano por dentro, obligando al equipo a cerrarse hacia dentro y dejando una parte importante de las bandas libres, además de permitir a Stefan Medina condujera por fuera y de afuera hacia dentro interiorizando su juego.

Tigres y su plan reactivo no lograron ganar posiciones de tiro a gol a la defensa de Pachuca, no lograron posicionarse correctamente y ni siquiera incorrectamente. Gignac y compañía no pudieron pisar el área de Pachuca prácticamente nunca.

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Pero, ¿a qué se debe esto? Hay varias razones, la principal es que Pachuca hizo un grandísimo trabajo en su plan de juego y sobretodo en su fase defensiva, logrando desactivar a Gignac, y además logró desactivar las bandas y ¿cómo logró eso? Para desactivar las bandas no es necesario marcar a los wings, sino eliminar las líneas de pase entre interiores y exteriores, porque provocaba buscar cambios de orientación y la buena colocación de sus laterales no significó mayor problema para ellos.
El mapa de calor muestra que las bandas fueron utilizadas, pero no tanto a comparación de otros partidos de Tigres, la zona más cercana al área e incluso las esquinas de ataque aparecen prácticamente sin actividad.

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Un motivo más fue Israel Jiménez, puesto que “el piloto” tiene la función de interiorizar su juego para ir generando ventajas y líneas de pase en campo rival, o sea por delante de la línea del balón, pero Diego Alonso analizó bien esto y logró fijarlo con jugadores para evitar sus diagonales hacia el centro sirviendo de apoyo tanto para interiores como extremos, e incluso le quitó este apoyo a Pizarro. En la siguiente imagen podemos ver el partido de Jiménez muy cercano a la banda:

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Pachuca sí logró interiorizar a su lateral derecho (Medina) a partir de las conducciones con balón de este e incluso sin balón en algunas oportunidades, es por ello que podían tener un ataque posicional (la forma habitual en que ataca Tigres) y nosotros no.

Sin duda, la situación más preocupante fue la poca o nula capacidad para lograr posicionar bien el ataque como es habitual que pase, ya si la pelota entraba o no era un asunto secundario, un asunto fuera del control táctico del juego.

Los entrenamientos semanales deberán hacer hincapié en las posiciones de ataque del equipo para poder intentar mejorar ese aspecto, sin abandonar tan seguido la idea de la posesión porque no todos los equipos van a jugarnos como Pachuca. ¿Tigres logrará volver a ganar? Seguramente sí, pero es más importante hoy recuperar una forma eficiente de juego, y el resultado estará así más cerca de llegar.