La hipocresía de la “crisis”

Después de una mala racha de resultados en Tigres, una gran parte de los aficionados y medios de comunicación catalogan como “crisis” la situación del equipo, consideran que el equipo está pésimo y que la manera de jugar es muy mala, y sin embargo es la misma forma de jugar que (viendo sólo resultados) nos ha dado finales de liga, final de Libertadores y tener la primera posición en la tabla general de la Liga MX, y para los que disfrutan o se tragan los rankings de la IFFHS también nos llevó a ser el mejor equipo de México.

Ratonero, mediocridad, conformismo, cuidar el resultado y cosas similares he podido leer en redes sociales en los últimos días, y en las últimas jornadas. Son palabras que están muy de moda, como en su momento fue famoso “el técnico ya se cicló” o el “contención con salida”.

Cualquier comentario que haga en este texto donde no critique al entrenador o a la forma de jugar hará que se me llame tuquista, porque la gente tiene la necesidad de englobar a las personas en etiquetas para sentirse más cómodos, si no se gana se cree que todo está mal, si no se ataca con juego directo se cree que se juega mal.

Tigres tiene una presión importante por tener los jugadores que tiene, la afición y los medios son pragmáticos con el club: piden lo imposible. Siempre hay alguna razón para no estar satisfechos. ¿Ganaron? Es lo normal en este equipo, nada que celebrar. ¿Son campeones? Por supuesto, de este equipo no se puede esperar menos. ¿Perdieron? Eso no puede ser verdad, Tigres tiene prohibido perder.

Hay que tratar de analizar los partidos sin el resultado, siempre sin el resultado. ¿Qué hubiera pasado si contra Rayados entraba la de Pizarro, la de Gignac o Zelarayán y se jugaba igual? ¿Qué pasaba si contra Pumas entraba una de las que tuvo Gignac? ¿Qué pasaba si contra Puebla entraba una de Queso, Gignac o Aquino? ¿Qué pasaba si contra Atlas entraba un remate de Gignac o un tiro de Mancilla? ¿Se diría que Tigres juega mal? No, porque nunca se habla del juego; se cree que se jugó bien porque se ganó, y se cree que se jugó mal porque se perdió y se empató, y hay muchos hipócritas que hablan de “formas” cuando llevan dos años desprestigiando el buen fútbol.

Es sencillo hablar pestes de la posesión del balón, es fácil escupirle al juego posicional y justificarse diciendo que “esto se gana con goles” para tratar de obviar una tarea que, piensan, es sencilla y “sin tanta ciencia”. Le quita mérito a todo, y creen que los partidos se resuelven por la cantidad de dinero gastada o por lo mucho que cante la afición, como si esto fuera de decir “ah sí, ya voy a hacer gol”, como si los jugadores, cuerpo técnico y directiva no quisiera ganar, como si no lo intentaran, como si fuera muy fácil ganar.

Ojalá un día se comience a ver el fútbol y no sólo el resultado, ojalá un día comiencen a pensar en el juego y no sólo criticar por caer bien entre los grupos de amistades, ojalá que no digan que todo está bien sólo cuando el equipo gane.