Tigres , Morelia y la noche de la salvación

Aquel sábado 9 de Mayo del 2009 no era un día igual. Estábamos al borde del abismo. El descenso volvía a llamar a la puerta.

Ni una alerta por contingencia ambiental (Gripe aviar) impidió que el Universitario tuviera una buena entrada. Todo para ver con nuestros propios ojos una posible salvación o bien la consumación de una serie de eventos desafortunados.

Ese equipo no era ni remotamente recordable. Omar Bravo, Francisco Fonseca y Lucas Lobos comandaban el ataque de aquel Tigres UANL que dirigia en el banquillo José Pekerman.

En otra cancha, precisamente el Estadio Azteca se jugaba la otra mitad de la historia. América y Necaxa se jugaban también muchas cosas. Más el cuadro de Aguascalientes que en aquellos días peleaban con los Universitarios el no descenso.

El gol de Jesús Molina al minuto 2 puso a la afición del Universitario a brincar e ilusionarse. Una victoria o empate en el Universitario combinado con derrota de los hidrocálidos dictaba sentencia condenatoria.

La anotación de Jorge Gastélum al 52´ hizo que todo el estadio callara. Prácticamente era un tema de Necaxa. Un triunfo los tenía del otro lado. Eso jamás llegó y por el contrario las “Águilas” se fueron arriba.

El final de la historia lo sabemos. Se terminó el partido y nadie se movía de su asiento. Hasta no saber como terminaba el duelo en la Ciudad de México nadie se iba.

Llegó el final del encuentro en el Azteca y la alegría se mostró en la tribuna y en la cancha. Fue un sentimiento de tristeza por lo que había sucedido meses antes y júbilo por haber librado esa batalla.

Desde ese entonces Tigres corrigió su camino. Vinieron las finales, los campeonatos, los fichajes pensados y la estructura correcta para llevar al equipo a donde está hoy.

Aquí te dejamos el resumen de aquel encuentro y lo que se vivió post partido.