Tigres mereció por fútbol y obtuvo el triunfo

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Minutos antes de que el reloj marcase las 8:00 pm, Tigres selló su pase a semifinales en el sureño estado de Chiapas después de derrotar 0-1 a su similar de Jaguares (1-3 en el marcador global), el gol de manera bastante agradable a la vista lo realizó el jugador francés André-Pierre Gignac, logró su anotación tras un acertado centro de Damm y una precisa asistencia de Rafael Sobis, pero ¿cómo jugó el equipo dirigido por Ricardo Ferretti?

El rival de Tigres, los Jaguares de Chiapas, es dirigido por uno de los entrenadores que marcó una escuela nacional e internacional. El señor Ricardo Antonio Lavolpe comentó durante la semana que para lograr eliminar al equipo universitario tenían que tener un 60% de posesión del balón, apretar desde la salida e incomodar a todos los jugadores, pero no lo logró.

¿Cómo se desarrolló el partido?

Los primeros momentos del partido fueron complicados, pese a tener una oportunidad de gol con Israel Jiménez donde el arquero resuelve bastante bien, los locales estaban presionando, tenían la pelota, daban una sensación de peligro importante, no permitían que se conectaran pases de Tigres, Gignac y Pizarro estaban desactivados. Parecía que sería un partido complicado.

Las características del partido no duraron mucho de esa forma, puesto que Tigres pudo revertir la situación y tomar el control de la contienda con posesiones largas, aproximaciones al área y encontraba posiciones adecuadas en el campo donde defendía el rival. Tigres recuperó pronto su naturaleza de tenencia, orden y equilibrio.

Existieron oportunidades de anotación, incluso Gignac pudo abrir la cuenta que terminó siendo definitoria, pero si queremos recurrir a únicamente las opciones de gol podríamos decir que el marcador en el intermedio no era proporcional a lo visto durante los primeros 45´minutos de la contienda, dado que debió ser más amplio. Quizá una anotación más para Tigres y otro tanto por Jaguares (por merecimiento futbolístico, no tanto por aproximaciones) sería lo lógico después de ver cómo se desarrolló el encuentro.

La segunda parte inició con el mismo orden que tuvo Tigres en la primera parte y la insaciable ambición de Jaguares por alcanzar el resultado adverso y convertirlo favorable a ellos, Rafael Sobis tuvo una oportunidad de definir el duelo pero una mala ejecución prolongó la espera.

Del minuto 45´al 90´podemos decir que el equipo de Ricardo Ferretti fue aún más inteligente que en el primer tiempo, circuló de forma más segura el balón, no arriesgo sin necesidad y siguió buscando atacar, pero con orden y muy conscientes de lo que estaba en juego.

Apuntes tácticos:

La labor de Guido Pizarro partido a partido es insuperable, de nuevo –pese a algunos errores de servicios- el argentino naturalizado mexicano dio un partido que mantiene altas las expectativas de su prometedor futuro, pero me gustaría destacar a dos jugadores: Rafael Sobis y Nahuel Guzmán.

Sobis durante los noventa minutos fue un constante jugador todo terreno; aparecía en el área, fuera de ella pero cerca, era importante para no propiciar la superioridad numérica negativa en la salida del equipo. En cuestiones defensivas estuvo bien en diferentes aspectos, desde el correteo a los centrales rivales para no permitirles comodidad y también llegó a ser puntual en los rechaces y recorridos que necesita la reconversión.

Nahuel Guzmán aportó para que el equipo no tuviese que dividir la pelota tantas veces, siempre es mucho mejor ir atrás con el arquero para tener un pase seguro, así el cancerbero tendrá oportunidad de hacer largo al equipo con un balón al marcador lateral y que, en el momento adecuado, los movimientos de Pizarro a 5 y Sobis a interior (mecanismo de salida tras superar la primera línea) pudieran volver a compactar al rival para atacar bien y, en caso de una pérdida, poder replegar de 4-3-3 a 4-1-3-1 o bien 5-4-1, dependiendo de la situación.

Conclusión del juego

El partido de Jaguares me pareció bastante adecuado, salió a buscar el resultado pero sin prescindir de su manera natural de juego. Aunque para la segunda mitad se eliminaron los tres centrales para pasar a tener más presencia en medio campo, las bases del futbol de los chiapanecos siguieron siendo similares.

El juego que desarrolló Tigres fue inteligente, prolijo, adecuado y correcto. Equilibrado, inteligente y concentrado fue como se notó a cada jugador de los 14 que participaron (contando los tres cambios). Cada uno mantuvo su zona, cumplió sus tareas y luchó por conseguir. La contundencia es un tema que no vale la pena destacar, porque no puedo analizar la definición de Israel Jiménez, Sobis o el poste de Gignac. Opino y analizo de las decisiones correctas o acertadas en cada zona del juego, y nadie decide fallar un gol en un mano a mano con el arquero.

Tigres mereció y para mí eso es suficiente, afortunadamente aparte de merecer también obtuvo, dos cosas que no están peleadas en el fútbol, pero que sí es extraño que un equipo cumpla ambos aspectos. No siempre el que juega mejor gana, pero en la serie Jaguares – Tigres fue la excepción. Independientemente de si Tigres ganaba, empataba o perdía, se hizo un buen partido de fútbol y eso no puede ser manchado por algo tan embustero como un resultado.

Se podrá decir que el fútbol de Tigres es aburrido, pero yo lo considero un juego maduro e inteligente. Un juego capaz de defender, generar, perder como todos los equipos pero tener una lucha constante e interminable por volver a tener el balón en nuestra posesión, no la de ellos.

Las semifinales nos esperan, el buen fútbol debe seguir perseverante en los 11 nuestros.