Tres cambios para cerrar el partido

Tigres es un equipo acostumbrado a sufrir, a quienes no les gusta ese término porque creen que es de equipos chicos, pero es solamente una cuestión de fútbol, muchas veces puede ser circunstancial y otras tantas por malas decisiones en momentos clave.

Como en muchos juegos, el equipo dirigido por Ricardo Ferretti cerró el partido de una manera poco cómoda, los tragos amargos en clásicos y partidos de Libertadores donde el 2-0 o 0-2 resultaba engañoso, nos tuvo la noche del sábado al margen de lo que podría pasar durante los últimos minutos de partido.

En general, puedo decir que Pachuca dirigido por Diego Alonso, supo plantear bien el partido contra Tigres, después del error hizo algunos ajustes especialmente en la desactivación de circuitos para evitar que la pelota llegase cómoda a los volantes centrales o interiores, dependiendo la situación del juego.

Durante los últimos 20 minutos, Pachuca logró acercarse y en momentos antes, sobre todo de la primera mitad, tuvo oportunidad de también ensanchar el marcador a su favor, pero la buena suerte de Tigres o la mala suerte tuza no lo permitió. Los visitantes tenían el factor de la motivación por haber logrado el 2-1, un factor importante.

He oído y leído muchos comentarios sobre si Ferretti sabe o no cerrar o controlar los minutos finales del partido, y pese a ayer haber sufrido considero que Tuca hizo lo adecuado con los cambios para mantener el resultado.

El ingreso de Briseño por Jiménez no estoy muy seguro si tuvo que ver alguna lesión, pero que Pollo entrara era una mejora en las situaciones de marcas y coberturas porque, sin decirlo peyorativamente, Israel no es el mejor en esos aspectos, y ha quedado demostrado en el partido vs León y Xolos.

La incorporación de Damián creo que fue la mejor, Sobis ya tenía muchos minutos y kilómetros encima, tener a alguien fresco en la zona de media punta iba a generar recepciones y descargas incómodas para Hugo Rodríguez y Aquivaldo, lo que incluso provocó algunas sensaciones de peligro tras pérdidas del visitante frente al enano.

Manuel Viniegra ingresó por Dueñas para poder mantener fresca la zona, tanto para replegar y buscar el constante corte de líneas de pase y así obligar a Pachuca a dividir la pelota o arriesgar tocando ante una inminente superioridad numérica felina.

En ocasiones el cerrar bien o mal un partido depende sólo del buen tino de los jugadores, puedes tener una oportunidad frente al arquero, fallas y en el contragolpe te matan, o puedes meter ese balón y quedarte bastante tranquilo, pero esas situaciones están fuera del control de un entrenador, sin embargo los cambios realizados fueron importantes para lograr mantener la ventaja pese a ser mínima y riesgosa de perder. No creo que esto sea motivo de gran alabanza para Ferretti, pero sí valía la pena mencionar la buena gestión de los cambios en las zonas y momentos adecuados.

Twitter @edutorresr