La promesa “Espericueta”

Jorge Espericueta, un joven de 22 años originario de Nuevo León, resultó ser hace algunos años una promesa absoluta para el fútbol mexicano. No podemos decir que funcionaba como box to box, tampoco como enganche ni como doble cinco, mucho menos era un jugador de características para juego por las alas del campo, era más bien un futbolista que estaba en el centro del campo y, a partir de esa zona y los balones parados, servía buenos balones a sus compañeros.

Desde 2011 se conoció su capacidad mientras participaba en el Mundial Sub-17 disputado en nuestro país, donde logró disputar siete partidos y anotar dos goles, también ha tenido oportunidad de defender la playera tricolor en el Campeonato sub 20 de la Concacaf, en la Copa Mundial sub 20, Esperanzas de Toulon 2013, Esperanzas de Toulon 2014, Juegos centro Americanos y del Caribe 2014, así como Esperanzas de Toulon 2015, y también en otros torneos donde la federación mexicana participa con selecciones de límite de edad y Esperi era solicitado.

Espericueta juega para Tigres desde la temporada 2008-2009, jugaba en ese entonces para la tercera división del equipo nicolaíta, desde ese entonces hasta el día de hoy, entre primera división, sub 20, Copa MX y Segunda División Premier y la ya mencionada tercera división, Jorge ha disputado 216 partidos con Tigres, siendo la Sub 20 donde más partidos ha disputado (72)

Una de las incógnitas más grandes para el aficionado de Tigres es el por qué Ricardo Ferretti no ha decidido darle la cantidad de partidos que, creemos nosotros, merece. En múltiples ocasiones los comentaristas o periodistas han hecho ver que Tigres es un equipo que “da poca oportunidad para los jóvenes”, esto a comparación de clubes como Atlas, Pachuca, Guadalajara o Pumas que son unos clubes, por tradición, semilleros.

El tema de extranjeros y naturalizados ha sido también importante para el caso de Espericueta, las incorporaciones de elementos como Edno que poco agradaron al aficionado parecían perfectas para que Jonathan tomase el jugar del brasileño, pero de nuevo Ferretti no cumplió el deseo de las multitudes, contratando al argentino Guido Pizarro, por ejemplo, que terminó siendo un diamante en bruto bien sabido pulir por el timonel del plantel.

Son muchas las ocasiones donde Tuca ha sido reprochado por no darle oportunidad a un elemento joven como Espericueta, incluso directores técnicos como Raúl Gutiérrez han criticado a Ferretti por tapar al campeón mundial sub 17, pero si bien es cierto que Jonathan no ha tenido la oportunidad que él y la afición esperan, ha sido parte de un proceso de cinco años bajo las mismas ideas de juego, respaldado por futbolistas como Guido Pizarro, Jesús Dueñas, José Torres y Egidio Arévalo para aconsejarle y llevarle poco a poco hasta llegar a un punto de maduración como futbolista.

Esperi es un futbolista que tiene una amplia trayectoria en selecciones nacionales, y ha tenido roce contra futbolistas de todo tipo de físicos, de estilos de fútbol y en diferentes latitudes del planeta, pero eso no es siempre una garantía de calidad en un club de fútbol, y seguramente a lo largo de todo este tiempo ha ido trabajando tanto en selecciones nacionales como en las diferentes divisiones de Tigres para lograr llegar a un punto donde pueda ser referente del equipo.

Desde siempre, la gente ha estado molesta por no verle jugar en el primer equipo, han acusado a Ferretti de “malinchista”, de “terco”, de ser un hombre de poco análisis, pero creo que todos deberíamos entender que a un futbolista y sobre todo si es un jugador joven, no se puede juzgar por sus mejores partidos.

Si a un elemento se le comienza a ver sólo por sus tiros libres, por goles olímpicos o por un partido en Perú, vamos a estar teniendo una versión errada de lo que es el futbolista, las verdaderas cualidades deben ser demostradas a lo largo de 90 minutos, con y sin balón, pero para llegar al partido tienes que entrenar de manera prolija y de acuerdo a lo que requiere el equipo. No lo que requiere la supuesta terquedad de un entrenador; lo que necesita el equipo.

En una opinión personal, creo que Jonathan Espericueta es un futbolista que podría cumplir –en un futuro-  la función que hoy desarrolla Rafael Sóbis, jugando detrás del punta con ciertas caídas a banda para facilitar la entrada de un volante central, y en la salida/transición defensiva-ofensiva poder entrar como un interior, posición que no es precisamente su naturaleza pero, por lo poco visto, tiene cualidades para desarrollarla.

Una fortuna, así describiría el que el futbolista decida seguir en Tigres y no salir –pese a que tuvo un paso fugaz por España- del club pese a ofertas, él muy seguramente estará tranquilo por charlas con Ferretti y compañeros, entrenando y buscando la constante mejora para un día poder estar dentro de la cancha intentando jugar al fútbol.

Twitter @edutorresr