La contundencia que cambia sentimientos

Anoche entre 8:45 y 10:40 en el Estadio Universitario, ubicado en Ciudad Universitaria en San Nicolás de los Garza, pasó una sola cosa: fútbol.

Si alguien está aquí leyendo esto esperando que reviente a jugadores, a entrenador o al equipo en general debo decirle que está en el lugar incorrecto, y si alguien está aquí esperando que sea un porrista y ponga al final “CUANDO EL EQUIPO ANDA MAL SU AFICIÓN LO HACE GANAR”, debo comunicarle que este no es el texto que está buscando.

Antes del partido leía muchísimos tuits sobre la confianza de golear al rival, leía a Axel Solís diciendo que:

Y está bien, es su punto de vista, pero todas esas opiniones de los, valga la redundancia, líderes de opinión le crean a la gente una expectativas enormes, y aquí es donde dicen “PUES CON ESTE EQUIPO TENEMOS QUE TENER LAS EXPECTATIVAS ASÍ” y concuerdo, pero también debemos entender que estamos hablando de fútbol, una de las cosas más injustas que he conocido.

El partido ya lo conocemos, pero ¿qué pasa si cambiamos la puntería? Supongamos que los balones al poste de Damián y Dueñas entran, que Rivas logra conectar bien ese remate en tiro de esquina, que Gignac la mete en los últimos minutos, que alguno de los tiros de Aquino o Dueñas fuera del área entraban, y todo esto jugando exactamente igual con la simple diferencia de que la pelota sí entró. ¿Cuál hubiera sido el análisis popular? “TIGRES GANÓ 5-1, NORMAL” ¿verdad? Y todos estarían felices y cantando “Vamos Tigres te quiero ver campeón otra vez”, pero como el maldito fútbol es caprichoso y la pelota no entró, Ferretti es un idiota y a Gignac ya le pesan los millones, ¿cierto?

Me tocó leer algo que decía “Mejor Tigres, pero mientras no entre no vale de nada”. Y creo que estas cosas hacen mucho daño a la percepción de ver el fútbol, porque si bien sale toda la gente a decir “cada quien piensa diferente” y todas esas cosas, hay que tratar de tener un sentido común para saber que en el fútbol el ganar no es lo único.

El resultadismo es una cosa rara, es una mentalidad diferente en donde yo no logro entender de qué manera perciben el fútbol toda la gente que cataloga como “muy malo el partido porque no ganemos” porque yo, no sé si el idiota sea yo, entiendo que el fútbol es desarrollar, buscar, tratar, intentar y tratar de tener la compañía de la suerte después de elegir y ejecutar según la decisión que hayas tomado.

Leía comentarios del tipo “NADA MÁS CHECA CUÁNTO VALE TIGRES Y CUÁNTO VALE PUEBLA”. ¿El dinero realmente importa en el fútbol? Sí, importan, porque ves que Tigres gasta 10 millones en Damm y Puebla tiene casi puros jugadores prestados, y te sientes superior, como si la competencia ya lo hubieras ganado, como si el balón rodara diferente para Tigres, como si estuviera prohibido perder por el simple hecho de que Tigres gastó más que el rival.

Hablar despectivamente de los rivales, decir peyorativamente “perdimos contra el Puebla” como si fuéramos de galaxias distintas o como si Puebla fuera de algún sector marginal de Nuevo León y Tigres de San Pedro, y créanme que cuando dos “clases” diferentes juegan fútbol, la pelota rueda igual, el reglamento es igual y todo es igual entre los dos.

Tigres hizo un buen partido, porque ganes o pierdas o empates el juego tiene que analizarse sin los goles. Las jugadas que se hacen, sea desde la salida o desde cualquier forma, en el momento en que el tiro se hace deja de entrar en el análisis, pero mucha gente lo toma todo al revés: no analizan el desarrollo del juego y hablan sólo de la ejecución del tiro a portería. Si entra la pelota, es un gran partido AUNQUE se haya hecho una BASURA tácticamente, pero si la pelota NO entra es un partido PÉSIMO aunque se haya tenido una gran actuación como que hubo frente a Puebla. Y aquí, y justo donde digo todo esto es donde dicen “PUES CLARO SI NO ENTRA ES MAL JUEGO, TUCA SE TIENE QUE IR, Y TÚ ESTÁS CEGADO”. Créanme, ya me ha pasado que me digan cosas así.

Yo siempre contesto los comentarios en Facebook y Twitter sobre mis textos, en una forma de agradecimiento a los que me leen, un agradecimiento infinito, y muchas veces me topo personas que ni siquiera abren el link del artículo, juzgan a partir del título, o incluso a veces se publica, por ejemplo “Eduardo Torres opina del partido Tigres vs Puebla” y los comentarios son “¿PUES QUÉ VA A OPINAR? PERDIMOS #FUERATUCA” y es donde me doy más cuenta de que Tigres, o el fútbol, tiene una afición enorme y en una gran medida, poco analítica. Y no generalizo, conozco gente, amigos, que realmente aprecian el fútbol sin necesidad de un resultado.

Comentarios como “Tuca los amarra”, “Tuca es defensivo”, “El sistema de Tuca destroza a los delanteros”, “#FueraTuca”, “hay que ser verticales”, “Tuca necesita mentalidad ganadora”, “No tiene variantes” y demás, le hacen daño al fútbol en general, no sólo de Tigres, porque de pronto alguien famoso dice una de esas cosas, y 100 idiotas la repiten, y esos 100 idiotas contagian a 200 y así se va hasta que se hacen una opinión colectiva, pero no realmente analítica.

Si sigue pensando en el fútbol hallar que el equipo rico tiene que ganar, si se sigue pensando que el desarrollo del juego no importa porque lo importante es ganar, si sigue teniendo en la cancha un estudio de fotografía para selfies y una enorme cantina con gente que toma más cervezas en vez de ponerle atención al juego, adelante. Está perfecto, el fenómeno social es así, pero luego no vengan a decir los motivos cuando ya se conocen las causas.

Es momento de decidir qué somos, porque en la derrota TODO está mal, y en la victoria se canta al unísimo “Vamos Tigres, te quiero ver campeón otra vez”. Apoyar ganando, alentar ganando, no tiene ningún valor. Querer a partir del resultado, no tiene importancia.

Todo esto, absolutamente todo, es una opinión muy personal, escrita por Eduardo Torres, y difícilmente voy a dejar de opinar o de pensar cosas así.

TWITTER @edutorresr